Seguimos por la Ruta N-120, que todavía nos acompañará durante muchas jornadas, y apenas saliemos del pueblo, se cruza el río Tirón con un puente de piedra donde no hace mucho se ha construido una pasarela, para evitar los riesgos del intenso tráfico.
Se sigue por la carretera encontrándonos enseguida con una estación de servicio. Apenas la dejamos atrás, se toma un camino a la izquierda que nos aleja unos doscientos metros del peligro de la banquina y así llegamos a la población de Tosantos, al que pasamos por detrás, entre campos de cereales, con la silueta de la iglesia de Villambistia a dos kilómetros de nuestro horizonte.
Todos los pueblos de esta etapa son muy pequeños, atravesarlos no representa ninguna dificultad para al peregrino y con la misma facilidad que se llegó a Tosantos, ahora pasa lo mismo con Villambistia y muy pronto el caminante alcanza las dos siguientes localidades: Espinosa del Camino o del Campo y Villafranca Montes de Oca, que se encuentran separados entre sí por escasos kilómetros.
A partir de Villafranca la cosa cambia radicalmente, se acabaron los campos de cereal y empiezan los famosos y temidos montes de Oca, donde numerosos peligros acechaban a los peregrinos medievales. Actualmente la travesía es sencilla, sin peligros, muy bien señalizada y es una auténtica delicia su recorrido. El caminante siente que pisa sobre las huellas de los millones de peregrinos que le precedieron.
Se deja el hospital atrás, la iglesia a nuestra izquierda y empieza un duro y prolongado ascenso hasta las alturas de los montes de Oca, a continuación un llano, al final del cual se encuentra un monumento al peregrino y desde ahí, un largo y fuerte tobogán casi pegado en paralelo a la N-120. Allí el camino se apacigua y quedan unos 6 kilómetros de suave y delicioso descenso por una zona boscosa hasta uno de los lugares más emblemáticos del Camino: San Juan de Ortega.
INCREIBLE VISTA DE LOS CAMPOS CEREALEROS POR DONDE DISCURRE EL CAMINO HASTA LOS FAMOSOS MONTES DE OCA.
ERMITA DE LA VIRGEN DE OCA
Por el lado del valle (hay que ir expresamente, ya que la ruta se desvía a la derecha) se encuentra la ermita de la Virgen de Oca, lugar donde la tradición cuenta que, junto a un manantial, fue martirizado San Indalecio, discípulo de Santiago
ERMITA DE LA VIRGEN DE OCA



