SOL. La luz solar es fundamental para nuestras plantas, ya que les aporta la energía básica para que puedan crecer. Las hortalizas de fruto y las de raíz deben contar con, al menos, cinco horas diarias de sol, mientras que las de hoja requieren tres horas de exposición.
A la hora de producir en áreas urbanas, el sol constituye un recurso clave para la producción de alimentos y, junto con la tierra, son los recursos limitantes más frecuentes. La escasez de luz directa provocará que las plantas crezcan despacio, débiles y que tengan poco rendimiento y muchas enfermedades.
Detalle: al Sol no significa lo mismo que a la luz.
El sol además de luz irradia calor y deshidrata y si no hay una protección puede quemar las hojas (manchas blancas) .el sol de la mañana o la tarde es bueno .El que dá más trabajo es el sol del mediodia
Luz, interviene en el proceso de fotosíntesis cundo hay carencia las plantas se estiran
¿Cómo identificamos si nuestra huerta no recibe luz suficiente?
En busca de esta, los tallos crecerán largos y frágiles y las hojas tendrán un color verde pálido
AGUA. El agua es esencial para el desarrollo de las plantas. Debemos contar con agua suficiente y segura para el riego. Sobre todo en verano, le recomendamos disponer de fuentes de agua (canillas, mangueras, etc.) lo más cercanas a la huerta.
Es importante no regar con aguas inseguras como aguas servidas o que provengan de ríos o arroyos ubicados en zonas industriales. Estas aguas pueden estar contaminadas con bacterias peligrosas, residuos metálicos e hidrocarburos que pueden perjudicar nuestra salud.
Ni poco ni demasiado si las plantas están en maceta esta debe tener agujeros en el fondo par eliminar el excedente. Y poner un plato para recoger el agua que la planta se encargara de beber cuando tenga sed.
Mi suegro me repetía Preferible que falte a que sosobre. El primero tiene arreglo se riega . el segundo es más difícil de solucionar , un suelo con arena ayudaría y agregado de compost.
TIERRA. En las ciudades, los suelos suelen estar deteriorados. Es común encontrar suelos de relleno (generalmente con arcillas), suelos decapitados (sin sus primeras capas) o suelos con una historia previa que desconocemos.
En cualquier caso, es necesario utilizar diversas técnicas agroecológicas que permitan mejorar y enriquecer la tierra.
La regla básica dice que cuanto mejor sea el suelo, mejores plantas tendremos.
¿Suelo arenoso, Suelo limoso, Suelo arcilloso?
Evitemos producir alimentos en lugares que reciban inundaciones y desbordes de cursos de agua que estén contaminados con aceites, productos químicos o baterías o donde haya habido basurales. Aproveche estos espacios para tener plantas ornamentales.
La prueba del amasado. Esta es una técnica sencilla que nos permite reconocer los distintos tipos de suelo e identificar sus características. Para realizarla: seleccione una muestra del suelo sin cascotes ni terrones grandes; agregue agua hasta lograr una pasta homogénea; estire la masa y forme una cinta o choricito; observe y determine qué tipo de suelo es.
Suelo arenoso. Si la cinta no queda formada o se desarma fácilmente, se trata de un suelo arenoso. Este tipo de suelo tiene muy buen drenaje, pero no retiene el agua de riego y presenta un bajo contenido de nutrientes.
¿Cómo lo mejoramos? Mejoramos la retención de agua y la fertilidad de los suelos arenosos con el agregado de abono compuesto.
Suelo limoso . Si la cinta queda formada pero se rompe al apretarla, estamos ante un suelo limoso. Este tipo de suelo tiene algunas dificultades para el cultivo de hortalizas. ¿Cómo lo mejoramos? Incorporando compost y arena, logrando algo ligero.
Suelo arcilloso. Si logramos formar una cinta con facilidad, se trata de un suelo arcilloso. Este tipo de suelo posee un alto contenido de nutrientes y retiene una buena cantidad de agua, pero presenta escaso drenaje
CERCOS, BARRERAS VERDES Y SOMBRAS
Si la huerta está ubicada en una terraza, es recomendable construir barreras con plantas altas (como cañas verdes o secas) que atenúen los vientos fuertes del invierno y eviten el excesivo calor del verano. También, pueden utilizarse una tela o media sobra para disminuir el impacto de las temperaturas elevadas. En cambio, si la huerta está en contacto con calles o avenidas muy transitadas, coloque una barrera verde en el frente del cultivo para retener el humo y el polvo ambiental. El polvo ambiental o smog, rico en hollín y en otras sustancias contaminantes, se adhiere a las hojas de la barrera y la huerta queda al resguardo.
En el caso de haber perros o gatos en el predio, genere algún tipo de cerco para evitar la deposición de excrementos en el lugar del cultivo, ya que eso puede transmitir serias enfermedades. Para armar estos cercos, reutilice algunos materiales como pallets o tarimas, mallas plásticas, etc.
HERRAMIENTAS
El equipo básico para el agricultor urbano está formado por: pala y rastrillo de mano, un pequeño escardillo, una regadera y una tijera de podar. Asimismo, es útil contar con un pulverizador que facilite la aplicación de los preparados caseros para controlar las plagas y enfermedades.



