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» Este artículo corresponde a la Edición del domingo, 18/abr/2004 de La Auténtica Defensa.

Desde la Fundación Favaloro
UNA QUE SEPAMOS TODOS
Por Nancy González




Dicen que en la adolescencia, sentimos que todas las canciones nos hablan, nos describen. Dicen lo que deseamos, lo nos pasa sin necesidad de mas palabras. Creo que eso sigue ocurriendo, solo que con el tiempo perdemos la habilidad de escuchar y dejarnos conmover o identificar. Nos alejamos de escuchar mensajes, pues no esta bien sentirnos presos de cursilerías que pongan en duda nuestra inteligencia, nuestra practicidad. Todas esas cualidades que nos habilitan para movernos en este mundo tecnológico, material y globalizado.

Supongo que no es bueno, ni malo. Simplemente es, como cada una de las realidades que nos circundan.

Pero como ya lo saben a pesar de que los años pasan para mí, yo no abandono ni a la niña, ni a la adolescente, pues en ellas consigo algo de magia cuando la necesito.

Por eso, les cuento que ¨¡Estoy verde... no me dejan salir!¨. Imagínense, a cincuenta días de internación.

¨Sin querer la vida y yo llegamos bien hasta aquí, hasta hoy. No pedí nacer pero bueno, aquí voy, como vos, como todos¨.

Es que ¨de vez en cuando la vida nos gasta una broma y nos despertamos sin saber que pasa, chupando un palo sentado sobre una calabaza¨.

Entonces, ¨en las tardes tranquilas, cuando extraño todo, pienso que todo no es lo que perdí. Una rosa de fe y aún a costa de perder, se pierde pero se gana. La lucha es de igual a igual contra uno mismo. Y eso es ganar.¨

La lluvia golpea mi ventana, y suma melancolía.

Seguramente ¨si saco las conclusiones de mi vida, creo que todo o casi todo irá mejor. Si recorro las historias ya vividas, siento cerca la presencia de mi Dios. Y recordaré a los que me acompañaron.¨

Y aparece mi mamá y mis hermanos, estoicos, incondicionales, diciendo, ¨sé que hay en tus ojos con solo mirar, que estás cansada de andar y de andar y caminando girando en un mismo lugar /... / sé que lo imposible se puede lograr, que la tristeza un día se irá, y así será, la vida cambia y cambiará¨.

Mis amigos viejos, nuevos, compañeros de luchas, buena gente, cual hinchada sin precedentes, me envía a diario un: ¨No olvides que una vez tú fuiste sol. No olvides ni la tapia ni el laurel. No dejes de asombrarte al asistir, a un nuevo nacimiento en tu jardín. No pierdas una ventana. No entregues tus mañanas de aguaceros y juegos. No desentierres tesoros viejos. No ocultes lo que ayer se te ofreció. No escondas ni la pena ni el dolor. No dejes que una nube diga adiós, no saltes en pedazos. No ocultes tu diamante, no entregues tu perfecto amanecer, ni tus estrellas, ni tu arena, ni tu mar, ni tu incansable caminar.¨

Mi amor, oh mi amor, que me repite que hermosa estoy cada vez que me ve. Y yo, flaca y con más barba que él. Lo cual confirma que el amor es ciego, pero también contenedor. Y aquí solo cabe la que fuera nuestra primera canción, la que selló un amor de locos en el más amplio sentido de la palabra...¨Te doy una canción con mis dos manos, con las mismas de matar, te doy una canción y digo Patria, y sigo hablando para ti, te doy una canción como un disparo, como un libro, una palabra, una guerrilla, como doy el amor.¨

Entre tanta música olvidé la lluvia, pero parece que se está disipando, mientras el frío se instala... ya que el otoño decidió volver de sus vacaciones.

Y así, en un pequeño homenaje a esas cartas que intercambiábamos de adolescentes contándonos cosas de chicas, con nuestras canciones preferidas, solo me queda concluir diciendo, ¨que difícil se me hace defender mi ideología, buena o mala pero mía, tan humana como la contradicción /... /Esta realidad tirana se me ríe a carcajadas porque espera que me canse de buscar /... / y todo a pulmón, todo a pulmón¨

Porque ¨para reír, para luchar, si hoy voy por vos, yo esperaré. Si me llamas, aquí estaré. Canción para decir las cosas que pocos dicen. Por lo general, la gente, si no les pasa, no siente. Y así todo se repite. Y así nunca se aprende¨

Las letras utilizadas en este artículo, son fragmentos de canciones de Charly García, León Gieco, J.M. Serrat, J.C. Baglietto, A. Lerner, D. Torres, S. Rodriguez .


 
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