El título de esta columna bien puede caberle al Gobierno Nacional como al local. No hay dudas que en el tiempo que estas administraciones llevan gobernando, la calidad de vida de los ciudadanos ha desmejorado. No voy a entrar en detalles en cuales aspectos de la vida de los vecinos de Campana esto ha sucedido, porque eso ha sido motivo de varias columnas anteriores. Pero lo que voy a señalar hoy es una cuestión que me resulta sumamente preocupante: la metodología de gobierno.
Con metodología de gobierno me refiero a la serie a las acciones administrativas, de desarrollo de políticas públicas y comunicativas que hacen a una administración. Tanto en Campana como en el Gobierno Nacional, en términos administrativos hay serias dificultades. Desde Decretos de Necesidad de Urgencia que rozan los límites de lo anti institucional, hasta proyectos de ordenanza locales que han sido copiados y pegados de otros distritos.
En cuanto a políticas públicas, no se ha aplicado ninguna que pueda merecer el halago de la sociedad ni de la comunidad intelectual. Lo que los oficialistas a nivel nacional mencionan como éxitos de gestión, si analizamos en profundidad, encontramos que no son tan exitosas como por ejemplo la mal llamada "reparación histórica para jubilados" que no solo decepcionó en cuanto a los ingresos que recibieron nuestros abuelos y abuelas, sino que además fue un primer paso para vaciar el sistema provisional. En lo local, todavía estamos esperando que se cumpla alguna de las promesas de campaña, aquellas que publicitaron con "bombos y platillos". Ningún beneficio importante hemos percibido los campanenses de este nuevo gobierno.
En función de esto, desde la alianza oficialista se ha empezado a jugar un papel de ingenuidad cuando realizan acciones que en cierta medida ofenden la dignidad de los Argentinos, como lo fue la repudiable medida que hacía que los jubilados reciban un aumento menor al estipulado, o la escandalosa condonación de deuda a la familia presidencial por el caso del Correo Argentino. En todos estos casos, la posición oficial fue señalar cada acción como un "error". Pero es difícil creer esto cuando sabemos que si hay algo en lo que son especialista desde la alianza gobernante es en la parte comunicacional. Con lo cual, no me cabe duda que esta posición de presentarse como personas factibles de equivocarse en cuestiones tan groseras, no es más que una nueva estrategia de comunicación para desdramatizar cuestiones que son sumamente graves en perjuicio de la comunidad.
En definitiva, la metodología del gobierno nacional como local ha sido la de excusarse en cada acto que realizó desde el discurso de la pesada herencia hasta las manifestaciones de error. Y lo tuvo que hacer porque en todas esas medidas se perjudicaba a la sociedad.
Este año, es un buen año para terminar con esta lógica y presentar una propuesta política que no busque excusas sino que encuentre soluciones, que no actúe con un discurso retrospectivo sino que trabaje mirando siempre al futuro. Es un buen año para presentar una propuesta que les devuelva a los vecinos la posibilidad de progresar en donde todos estén incluidos. En esa propuesta, estamos trabajando, siempre pensando en el vecino y en nuestra querida ciudad.
Alejo Sarna / Nuevo Encuentro



