El concepto central de la Ley 12257, también conocida como Código de aguas de la Provincia de Buenos Aires, es la Planificación del recurso hídrico.
Me permito citar el informe de Naciones Unidas 2016 sobre el agua como recurso estratégico: "La gestión sostenible del agua, las infraestructuras del agua y el acceso a un suministro seguro, fiable y asequible de agua y servicios de saneamiento adecuados mejoran el nivel de vida, expanden las economías locales y promueven la creación de puestos de trabajo más dignos y a una mayor inclusión social. La gestión sostenible del agua es también un motor esencial para el crecimiento verde y el desarrollo sostenible"…"la calidad del recurso es fundamental para la vida.".
Mas allá del debate político que genera desde las distintas visiones la cuestión de la calidad del agua en Campana, tema sobre el cual aun no hay respuestas objetivas y satisfactorias, me interesa concentrarme en el espíritu de la planificación del uso del recurso hídrico. Y esto es independiente de la evolución de cualquier acción sobre la concesionaria actual y plantea un corte transversal que alcanza a cualquier modo de gestión de agua. Pensemos que el municipio de Escobar logró una resolución con resarcimiento económico por la mala calidad del servicio de ABSA según informo el mismo municipio en el diario El Día de La Plata el 14 de agosto de 2016. "El fallo firmado por el juez Gustavo Pérez avala una vez más la iniciativa judicial impulsada por la gestión del intendente Sujarchuk, que desde el primer día que asumió el gobierno de Escobar busca encontrar una solución a la problemática del suministro de agua corriente en el distrito". Posteriormente a esto Escobar, avanzo en el cambio de la empresa prestataria del servicio. No obstante eso, sin una Planificación coordinada del recurso, los problemas que se habrán de presentar aun cambiando el operador serán los mismos.
La provincia de Buenos Aires tiene un corte hidrogeológico que puede sintetizarse en tres capas, el Epi Puelche, el Puelche y el Hipo Puelche. Para quien le interese ahondar en la cuestión técnica hay varios estudios interesantes disponibles y accesibles por su simpleza explicativa como los informes de la Profesora Patricia Padrón o los estudios publicados por la Revista Museo, cuyo autor es Jorge N. Santa Cruz, Coordinador de las aguas subterráneas del INCYTH. Según ese informe, el Epi puelche es conocido como el nivel freático y esta fuertemente contaminado por las perforaciones indiscriminadas, los pozos sépticos y las migraciones de lixiviados incontroladas. El Puelches, es el nivel de la segunda napa donde se toma gran parte del agua y el Hipo puelche en general se considera altamente salinizado y se encuentra a profundidades de variables superiores a los 100 metros. No es mi intención ahondar en lo técnico y simplemente me remito a referir los informes citados como base de este razonamiento.
En el documento técnico "Diagnóstico de aspectos significativos de la ciudad de Campana" cuya versión definitiva fue presentada en el año 2012, ya consta en la página 132: "Características técnicas de la red", citando la fuente oficial de ABSA, que el consumo en Campana se ubica en el orden de los 8.200.000 m3/año. Por otra parte, se enumeraban las características técnicas principales de las instalaciones: "la batería de abastecimiento de la red de agua cuenta con 42 pozos de captación y, del total de los mismos, un 50% utilizan el acuífero Hipopuelche, ubicado a unos 120 m de profundidad". Se citaba en el informe que "un estudio reciente advertía sobre el riesgo potencial para el consumo humano por la competencia de los otros usos" (Plan Territorial, 2011)".
Las advertencias sobre el agua vienen de lejos. Si consideramos todos estos antecedentes debiéramos empezar a entender que la responsabilidad de la explotación es una obligación propia de las administraciones municipales y su participación en la planificación, el uso, el transporte, la calidad del agua distribuida y la seguridad sanitaria de la misma son responsabilidades que aun delegando la gestión no se pueden renunciar ni soslayar. ¿Cuál es la visión estratégica de la administración pública frente a la planificación del agua en Campana? Habitualmente se ha delegado la responsabilidad en la empresa prestataria y se ha confiado en que el simple marco del contrato alcanzaba para la gestión. ¿Cuándo se planifico la explotación racional del recurso o se realizaron acciones de preservación de los cursos de recarga de los acuíferos? ¿Cuándo se ha intervenido con un ámbito específico de la gestión municipal con injerencia exclusiva en la cuestión del agua? ¿Cuándo se actuó concretamente, más allá de declamar la preocupación que el tema del agua genera en la población, o la petición ante entes centralizados provinciales que luego sintetizan las actuaciones en un expediente cuyo curso es tedioso, lento y termina muchas veces en el olvido?
El agua de consumo es algo más que el líquido que sale por la canilla o llena los tanques. Es "El recurso fundamental para la vida", tal como dice el informe de Naciones Unidas. No hace falta mucho para abonar estos dichos, Hace más de tres meses que tuvimos versiones de la mala calidad del agua y aun no tenemos un informe público concreto de los riesgos, o no, que implique el consumo del agua local. La planificación de la infraestructura y el manejo de los recursos ambientales y sanitarios son responsabilidades indelegables, aun contratando a empresas que simplemente se preocupen por transportarlo garantizando la relativa eficiencia en términos de bombeo o mantenimiento, ámbito también cuestionable, ya que, como se ve habitualmente las roturas son permanentes. Si no se planifica localmente la gestión del recurso, la cuestión del agua, hace agua.
Arq. Jorge Bader - Matricula CAPBA 4015



