El Violeta perdió 1-0 ante Flandria como visitante, sigue sin ganar en este 2017 y, así, no pudo clasificarse a la próxima Copa Argentina. Leonardo Carboni falló un penal en el ST. El domingo comenzará la segunda rueda frente a Juventud Unida en Gualeguaychú.
Con las manos vacías. Así se volvió Villa Dálmine de Jáuregui. Y así terminó la primera rueda el Violeta, que luego de aquel arranque pletórico que lo tuvo como líder del campeonato del Nacional B en las primeras fechas, cerró la primera mitad del torneo muy cerca del fondo de la tabla, en la 19ª posición, y sin la clasificación a la Copa Argentina.
Para ese objetivo debía ganarle sí o sí a Flandria, situación que lo habría dejado en el 10º puesto, dado que se le dieron todos los resultados que necesitaba para acceder a la próxima edición de este certamen.
Sin embargo, el 1-0 final terminó golpeando duro esas ilusiones y dejando a Villa Dálmine en un presente repleto de dudas, porque estos primeros tres partidos del año (empates ante Santamarina y Chacarita y derrota frente a Flandria) terminan siendo, al menos en los resultados, la continuidad del final del 2016. Así, en sus últimas 15 presentaciones, el Violeta acumuló apenas dos victorias, cinco empates y ocho derrotas (o sea: sacó 11 de los últimos 45 puntos, un 24% de efectividad).
Ahora, tras estos primeros tres partidos del año, cambia el panorama para el equipo dirigido por Facundo Argüello, que tendrá como objetivo para la segunda rueda sacar la mayor cantidad de puntos para no caer en la tabla de los Promedios, donde figura sexto y cuenta, por ahora, con cierta comodidad gracias a su 1,400 (le lleva 18 puntos a Atlético Paraná, primero de los que está en zona de descenso directo).
El próximo domingo 19.30 en Gualeguaychú podrá dar ese primer paso ante Juventud Unida. Justamente el rival contra el que empezó la levantada en el pasado Torneo de Transición y, también, contra el que comenzó esa gran racha del actual campeonato que le permitió ser líder en las primeras ocho fechas.
EL PARTIDO
En el inicio del encuentro, pareció que Villa Dálmine intentó trasladar responsabilidades, porque a pesar de estar obligado a ganar para clasificarse a la Copa Argentina, también sabía que enfrentaba a un rival repleto de urgencias por su situación con los Promedios. Y porque ante su gente, como local, Flandria apenas había cosechado un solo triunfo.
Y el Canario asumió esas responsabilidades, asumió el control del balón y por eso lució mejor parado en el terreno de juego, con Costa y Melivilo abiertos a los costados, logrando encontrar espacios sin marcas.
En contrapartida, el Violeta retrocedía a su campo para marcar (el 4-2-3-1 se tornaba 4-4-1-1) y no mostraba intenciones de jugar desde la tenencia cuando recuperaba (Falcón lanzó gran cantidad de pelotazos). Encima, en el primer tramo del encuentro, los dirigidos por Argüello cometieron muchas infracciones (el Otto fue amonestado por reiteración de foules a los 13 minutos) y el local contó con chances desde la pelota parada (aunque solamente una terminó con peligro real, cuando Camacho peinó una pelota que probó los reflejos de Otarola y terminó en el córner).
Así, a pesar del contexto, lo más claro de Flandria fue una gran jugada de Melivilo por derecha (complicación siempre para Demaio) que Bueno no supo aprovechar tras el centro atrás a los 16 minutos.
Luego, el Canario fue perdiendo claridad, el Violeta presionó mejor y el partido entró en una meseta en la que también aparecieron algunos roces y discusiones. Por eso no se registraron situaciones claras de gol, siendo un puntinazo alto de Carboni a los 29 minutos la única aproximación de Villa Dálmine.
Argüello habrá tomado nota del rendimiento de su equipo y lo habrá hecho saber en los vestuarios, porque tras el entretiempo Villa Dálmine mejoró notablemente su postura respecto al partido. Favalli y Ruiz entraron más seguido en juego y generaron tres aproximaciones a través de centros peligrosos (que no pasaron de eso).
Con espacios, Flandria respondió de contra, con un desborde de Costa por derecha que no halló compañeros por el centro tras un venenoso envío al área.
Y así, el partido empezó a ser más entretenido. Porque luego, a los 11, el Violeta generó una buena situación, tras un pivoteo de Carboni y la llegada de Ruiz por izquierda. Sin embargo, el "Mudo" no encontró espacios para el remate y terminó probando sin mucho ángulo tras un gran enganche (el balón salió alto y desviado).
Tres minutos después, a los 14, Villa Dálmine hilvanó su mejor jugada colectiva: con muchos pases y movilidad llevó el balón de derecha a izquierda en una acción que finalizó con un remate de Demaio que no pasó muy lejos del ángulo derecho de Griffo.
Y a los 16 lo volvió a tener Ruiz, mientras que posteriormente, Flandria también contó con su chance con una arremetida de Riveros por el segundo palo en la continuidad de una pelota parada que el fondo Violeta había rechazado inicialmente.
Pero tras esas situaciones, el partido se rompió, por la sucesión de cambios y algunas infracciones y discusiones (Demaio, Fede Recalde y Burzio vieron la amarilla). Lo más destacado de ese pasaje fue la apuesta de Argüello, quien mandó a la cancha a Cérica en lugar de Demaio, retrasando a Burzio y Fede Recalde para que Pastelito sea ladero de Carboni en el juego sobre los centrales del Canario.
Sin embargo, Cérica nunca entró en juego, Villa Dálmine se fue desordenando y en un mal despeje de Luciano Recalde (ingresó por Zamponi) le abrió la puerta a Flandria para adelantarse en el marcador. Porque Melivilo capturó el balón y leyó la situación a la perfección, colocando un gran pase filtrado para la diagonal de Costa, quien definió cruzado ante Otarola para marcar el 1-0 a los 31 minutos.
Fue entonces que el Violeta mostró su mejor versión, porque echó el resto y fue por el empate, teniendo muy rápido esa posibilidad, tras una jugada armada entre Alsina y Favalli, quien fue derribado por Griffo. Así, a los 34, Carboni enfrentó desde los 12 pasos al arquero local, pero terminó rematando sin convicción, por lo que Griffo pudo rechazar el balón con los pies ante la muy mala ejecución.
Villa Dálmine no decayó a pesar de la chance desperdiciada y, con sus urgencias a cuestas, siguió yendo sobre el arco de Griffo, con mejores asociaciones, más movilidad y explotando los costados. Sin embargo, al igual que frente a Chacarita, esa mejor actitud mostrada en el tramo final del encuentro no le alcanzó para cambiar el destino del mismo y se volvió de Jáuregui con las manos completamente vacías.
SÍNTESIS DEL PARTIDO
FLANDRIA (1): Leonardo Griffo; Andrés Camacho, Gabriel Díaz, Williams Riveros, Lucas Vicente; Alejandro Altuna, Alejandro González; Facundo Melivilo, Walter Ortiz, Franco Costa; Pablo Bueno. DT: Sergio Gómez - Favio Orsi. SUPLENTES: Mauro Ruggiero, Mario Mussón, Hernán Pineda, Martín Seri, Emanuel Escuredo, Ramiro Fergonzi y Pedro Sosa.
VILLA DÁLMINE (0): Fernando Otarola; Juan Alsina, Ariel Coronel, Rubén Zamponi, Jorge Demaio; Horacio Falcón, Federico Recalde; Pablo Burzio, Lucas Favalli, Pablo Ruiz; Leonardo Carboni. DT: Facundo Argüello. SUPLENTES: Sebastián Blázquez, Federico Acosta, Luciano Recalde, Fabrizio Palma, Gaspar Lezcano, Juan Manuel Mazzocchi y Ezequiel Cérica.
GOL: ST 31m Franco Costa (F).
CAMBIOS: ST 12m Palma x Falcón (VD); 21m Cérica x Demaio (VD); 24m Fergonzi x Bueno (F); 26m L. Recalde x Zamponi (VD); 35m Seri x Costa (F); 42m Pineda x Vicente (F).
AMONESTADOS: Vicente, Melivilo, Díaz y Griffo (F); Falcón, Ruíz, Demaio, F. Recalde, L. Recalde, Burzio, Palma y Carboni (VD).
INCIDENCIA: ST 34m Griffo (F) le desvió un penal a Carboni (VD).
CANCHA: Flandria.
ARBITRO: Mauro Giannini.
ASISTENTES: Alejandro Mazza y José Savorani.
LEONARDO CARBONI FALLÓ UN PENAL EN EL SEGUNDO TIEMPO, CUANDO EL VIOLA BUSCABA EL EMPATE.
LUCAS FAVALLI PELEA EL BALÓN. EL 10 VIOLETA GENERÓ EL PENAL QUE MALOGRÓ CARBONI.
RUIZ VOLVIÓ A LA TITULARIDAD TRAS PURGAR SU SUSPENSIÓN. GRAVITÓ EN EL SEGUNDO TIEMPO, SIEMPRE VOLCADO SOBRE EL SECTOR IZQUIERDO.



