Funcionarios del gobierno nacional dieron a conocer en los últimos días un proyecto de la subsecretaría de Asuntos Municipales del Ministerio del Interior de la Nación, por el cual se está trabajando en la formulación de una serie de pautas que deberían servir para la medición de la efectividad en la gestión de gobiernos municipales.
Es bueno tener una mente abierta para proyectar nuevos controles políticos que permitan, a las autoridades nacionales, y por ende al pueblo, saber cómo se está administrando cada municipio, para controlar si los fondos coparticipables que se les envían desde nación o provincia son efectivamente usados para lo que fueron enviados.
Esto es realizado en otros países, y con distintos resultados. La pregunta sería: ¿es necesario crear otra estructura burocrática para controlar lo que ya debería ser controlado por las existentes?
Por ser de inscripción "voluntaria", y por lo que se ve, no hay incentivos de ninguna naturaleza, ¿cuántos municipios estarán interesados en inscribirse? Para ellos también implica uso de personal, tiempo y mayor trabajo, con una finalidad no determinada en cuanto a su función de gobierno.
Después de los comentarios propios y de terceros vertidos en esta pequeña introducción al tema convocante, se debe cumplir con un rito cognitivo, para que lo que se escribe cumpla la función de ser totalmente objetivo y así dar al lector la oportunidad de formarse su propia opinión. Por ello se busca en la "fuente de fuentes" (Internet) donde se halla casi todo lo que existe y se escribió sobre lo tratado.
Entre muchos de los trabajos encontrados en esta área, se considera uno sobre "Los indicadores de gestión en el ámbito municipal: implantación, evolución y tendencias" desarrollado por el profesor José Manuel Prado Lorenzo, Catedrático de la Universidad de Salamanca y la señora Isabel María García Sánchez, Profesor Ayudante también de la Universidad de Salamanca, siendo el objetivo de estudio de estos dos especialistas llevar a buen término el conocimiento de la eficacia de la gestión municipal.
En un pequeño resumen, se puede decir que la aplicación de los indicadores como instrumentos de control ha tenido en la administración municipal, dos motivos primarios: "la dificultad para introducir mecanismos de mercado que permitan utilizar la capacidad de elección de los ciudadanos para favorecer la obtención de servicios de mayor calidad; y, la prestación del mismo tipo de servicios en diferentes ámbitos geográficos, lo que permite la comparación del nivel de eficiencia relativa con que cada municipio utiliza los recursos aportados por sus habitantes". Esta comparación fomenta que cada municipio se esfuerce en potenciar la calidad de sus servicios, a la vez que supondrá un aporte de información importante para el conjunto. En el se ofrece una visión global de los indicadores de gestión como herramienta para evaluar la actuación municipal, "en cuanto a su evolución, su situación actual y sus perspectivas de futuro".
La pérdida de credibilidad del sector público como gestor del bienestar ciudadano, es producto normalmente del desarrollo económico de los países, y viene acompañado de manifestaciones que tienden a obligar a las instituciones públicas a actuar aplicando principios de economía, eficiencia y eficacia.
Para conseguir que la administración pública pueda actuar en base a dichos principios "se requiere un sistema de control estable del grado de racionalidad con el que se administran los recursos", existiendo un consenso bastante generalizado sobre considerar el "indicador de gestión como un índice cuantitativo de carácter objetivo", preparado para evaluar dicha racionalidad.
En general la eficiencia se ha tratado de medir por comparaciones de los resultados o "benchmarking" con alguna norma, estándar o dato representativo de un accionar colectivo, o también comparado con los resultados de otras organizaciones, lo que permite establecer el nivel mínimo de servicio que puede desarrollarse y las mejores prácticas, o nivel alcanzado por la unidad que mejor comportamiento ha tenido en su actuación de todas las estudiadas. Actualmente, los procedimientos de mejor práctica han comenzado a "vincularse a los procesos de contratación de compañías privadas para la prestación de servicios municipales". Este proceso, denominado "yardistick competition", consiste en la estandarización de un modelo de costes que será utilizado como referencia para la comparación entre municipios y permitirá detectar posibles desviaciones que influyen en la financiación del servicio.
Lo que restaría agregar, es la necesidad de que se instruya a los encargados de realizar los proyectos y sus modalidades dentro de una posición libre y disruptiva, con el objeto de romper con los eternos prejuicios de los gobiernos municipales de "hacer las cosas como yo quiero", lo que lleva a un acostumbramiento que va en contra de la dinámica que hoy es imprescindible para acompañar la evolución tecnológica.
Finalmente recordar que el pueblo, que es el soberano, no sea un convidado de piedra y conozca los resultados obtenidos, como un medio más de conocer a quienes lo gobiernan. JNC
(Fuente: observatorio-iberoamericano.org)
Julio N. Carreras / jnc44214@gmail.com



