Muchos saben mi pasión por ellos. No son simples guerreros sanguinarios. Han forjado una literatura maravillosa, que inspiró a los hermanos Grimm, a Tolkien y al mismísimo Borges. Han creado grandes países, humanistas y tecnológicamente avanzados, con gobiernos que miran a sus pueblos, con igualdad de género y una educación inspiradora.
El cine sigue tomando sus sagas y llevándolas a la gran pantalla, deleitándonos con El Señor delos Anillos, Narnia o Juego de Tronos. Y de dónde sacan ésas historias tan bellas, con príncipes, dragones y espadas encantadas? De las Eddas, vieja palabra que significa abuela, la contadora de historias.
Netflix puso de moda la historia del rey danés Ragnar Lothbrók (755 ac - 865). En un texto del historiador Saxo Grammaticus cuenta que Ragnar fue hijo de Sigurd Ring y Alfhilde Gandolfsdatter, hija de Gandolfo. Vivió en el siglo IX en la casa de los Ynglings. Se casó con Laghertha, según la Gesta Danorum, otra fuente bibliográfica que cuenta la historia de los daneses y con la reina Auslang, hija de los legendarios Sigfrido y Brunilda.
Por favor, que regrese la serie Vikingos, que los extrañamos!



