En el marco de la campaña "Hablemos de la Depresión" lanzada por la OMS, la psicoanalista Carina Luz Scaramozzino recibió a La Auténtica Defensa y contó cómo el sujeto se desenvuelve según determinaciones sociales.
El 7 de abril se celebró el Día Mundial de la Salud, recordando la fundación de la Organización Mundial de la Salud, cuya campaña para este aniversario es "Hablemos de la Depresión".
En este marco, la psicoanalista Carina Luz Scaramozzino recibió a La Auténtica Defensa para desmenuzar cuestiones más específicas de la depresión y expresar la mirada desde el psicoanálisis.
"La sociedad actual exige que las personas estén todo el tiempo en situación de estar arriba, feliz y al toque, inmediatamente. Alegre/triste es una variante a la que no se da lugar en esa inmediatez", señala Scaramozzino.
Según la OMS, la falta de apoyo a las personas con trastornos mentales, junto al miedo al estigma, impiden que muchos accedan al tratamiento que necesitan para vivir vidas saludables y productivas.
Carina cuestiona el término depresión. "Se acuñan palabras de las que alguien se puede "curar" con psicofármacos, ¿por qué no pensar en la tristeza, la angustia, el miedo? Vivimos en una sociedad capitalista. El Estado trata de organizarnos de alguna manera para que las cosas sean funcionales y las personas productivas. No pregunta a cada quien, ¿usted qué quiere? Es el malestar en la cultura. Hoy en día, es mala prensa que alguien se sienta triste, la exigencia es de felicidad y alegría eternas como la juventud. Considerar la singularidad, es lo que permite al sujeto vivir de la mejor manera en sociedad con las dificultades que él tenga, sean éstas pasiones alegres y/o tristes".
Y agregó: "Ciertas concepciones apuntan a los individuos. El individuo no está dividido, el psicoanálisis piensa al sujeto dividido, entre lo que dice y lo que piensa, entre lo que dice y lo que hace. No hay una correspondencia directa entre lo que yo digo y quiero y aquello que hago. No soy un espejo de las cosas que pienso y luego digo que voy hacer. El yo de todo sujeto se ve conmovido cada vez que al hablar, irrumpe por ejemplo en un lapsus el inconsciente y lo hace anoticiar de un mensaje que no tiene muchas ganas de enterarse y que es sin embargo artero y efectivo".
Carina nació en Pergamino y lleva 28 años dedicados al Psicoanálisis en la zona y en CABA. Hace 13 formó junto a otros,- entre ellos: Jorgelina Altmann y Gabriela Toledo- la institución que quiere llevar a Fundación llamada: "Trazos: discurso y transmisión del psicoanálisis". Ayer sábado, comenzó un nuevo curso: "Entre lo colectivo, la subjetividad" en Luis Costa 938 (los encuentros son los segundos y cuartos sábados de cada mes a las 12hs).
La psicoanalista, con respecto a la institución y su labor, cuenta: "La palabra más acertada para nombrarnos hubiera sido rasgos, no trazos, bueno, en su momento elegimos esa, se trata de las marcas que se van anotando en el inconsciente de cada sujeto y hacen que sea ese y no otro".
Uno de los tantos textos literarios para el Curso 2017, es el cuento de Edgar Allan Poe: "El hombre de la multitud", cuyo acápite dice: "Es una gran desgracia la de no poder estar solo".
"Siempre es interesante leer Poe. El escritor dice Freud, va varios pasos delante nuestro a la hora de hacernos saber sobre ciertos fenómenos, por ejemplo, en este caso, el de la multitud, el crimen. Un hombre se pierde en la multitud, para cometer sus crímenes.... ¿qué hay de criminal en cada sujeto, en cada uno de nosotros?", explica.
Y cita a Freud en "Psicología de la masas": "El punto no es matar sino qué se hace con el cuerpo, cómo lo hacemos desaparecer"... cómo se hace para borrar los rastros, las marcas, eso es más difícil, verdad?".
"De ahí que respetar la antecedencia sirve para poder construir con lo que nos ha sido dado: el deseo. Lacan dice en los primeros tiempos de su obra que el inconsciente está estructurado como un lenguaje. El lenguaje nos pre-existe, nos vemos alojados por el lenguaje, el inconsciente se estructura según las mismas leyes que hacen al lenguaje. La indefensión con la que llegamos al mundo es absoluta. El ser humano necesita de alguien que cubra determinada función", ella cita, es la madre en función, quien se encarga de transmitir la lengua.
"La psicología habla de Salud Mental, el psicoanálisis subvierte la lectura de las épocas para que eso no siga produciendo represión y malestar en la gente. Al decir Salud Mental queda eludida la enfermedad, ¿por qué no se habla de enfermedad?", agrega la psicoanalista.
"Hay pasiones tristes y pasiones alegres. Borges dice del tiempo: el pasado es la memoria, el futuro es la imaginación y el presente es lo único que existe. Entonces desde el psicoanálisis podemos decir, el futuro es el deseo, el pasado es lo inherente a la memoria y el presente es la alegría de existir. La alegría es ese instante, un chasquido, un destello que me hace coincidir aquí y ahora, tiempo y lugar de la alegría es existir, en el marco del ensueño en el que vivimos", cierra Scaramozzino.
"La sociedad actual exige que las personas estén todo el tiempo en situación de estar arriba, feliz", dice carina.
Hace 13 formó junto a otros -entre ellos Jorgelina Altmann y Gabriela Toledo-, la institución que quiere llevar a constituírse como Fundación llamada: “Trazos: discurso y transmisión del psicoanálisis"



