Semana Santa: momento de reencuentro con Dios, con la familia, tiempo de descanso o diversión, lo que vos sientas. Yo en particular creo que podemos hacer alguna reflexión. Días atrás un reconocido periodista analizaba la coyuntura social y comparaba a la "grieta", ideológica y social con un River y Boca. Disiento.
El futbolero genuino ya sea hincha de River, Boca u otro es diferente. Ellos mejor que nadie saben cuando su equipo anda mal, cuando un jugador no funciona, cuando el DT se equivoca. Quizás se chicanea con su clásico rival, pero no tiene ningún empacho en ser los primeros en hacer una crítica a su propio equipo. Es más: suelen ser más descarnados que los rivales. En tanto en la política o en la sociedad, la cosa se está tornando diferente va por otro lado.
Un ejemplo de ello fue el vergonzoso monologo viralizado por las redes del conductor radial Baby Etchecopar, del que mucha gente habla. Dicho discurso, no tiene ningún fundamento político e ideológico serio. Es más: creo que ni siquiera tiene que ver con la política ni con la grieta, ni con Macri o Cristina. Si no, con un pobre tipo que esta enceguecido por el odio, rencor y resentimiento, vaya a saber por qué circunstancias de la vida.
Lo peligroso es que ha generado adeptos y afines, lo que deja entrever que hay argentinos que están ingresando en un espiral de fobia y repugnancia hacia el otro. Esto no conduce a nada bueno, es sólo intentar romper o destruir nuestra comunidad que con defectos y virtudes, posee valores que no deben ser manoseados por los profetas del odio.
Hagamos como los hinchas de River y Boca: reflexionemos sobre nuestros errores, entendamos que no todo es como nos gustaría que fuera y toleremos la discrepancia. ¿Qué mejor oportunidad que este fin de semana santo para intentar bajar la guardia, reconocernos entre nosotros como iguales y comenzar a construir un camino que nos conecte? Felices Pascuas.
Tomás Buzzi / Facebook: Frente A Buzzi / Twitter: @FrenteBuzzi



