Cronos era un dios que temía ser derrocado por su descendencia y para evitarlo, se comía a sus sucesores. Otro nombre por el que se conoce es Saturno. Ambos representan el tiempo, por ésa razón todo lo que venga precedido por ése prefijo se relaciona con el paso del calendario: cronología, cronofobia, cronoterpaia. Goya pintó un cuadro memorable llamado Saturno devorando a sus hijos en el que todos nos vemos reflejados.
El Síndrome de Cronos es un comportamiento estudiado por los que trabajan dinámicas de grupo que marca la personalidad de aquél que no deja crecer a los que le siguen en jerarquía o están bajo su mando. Las tres características principales de ése perfil son:
- Habla todo el tiempo de sus logros y enaltece su pasado, sublimándolo. Antes todo era mucho más difícil, pero mejor.
- No alienta ni ayuda a crecer a los demás. Desmerece lo que sus subordinados alcanzan.
- Manipulan información y resguardan toda relación con su jerarquía superior, blindándola. Nadie alcanzará su cima.
- Hace muchas cosas a la vez. Ser superhombre o supermujer son su meta.
Los que sufren el Síndrome de Cronos son muy eficientes, pero a la larga terminan perjudicando a todo el equipo. Debe curarse. Lo triste es que muchos de los que la padecen son funcionales al sistema corporativo y terminan obteniendo, en lugar de una reprimenda, más y más poder.



