Los beduinos pertenecen a un pueblo nómada que habita en los Desiertos de Medio Oriente y el norte de África. Suman casi el 10% de los habitantes del mismo. Su nombre deriva de las palabras árabes "al bedu" (habitantes de las tierras abiertas), o "al beit" (pueblo de la tienda de campaña). Aunque algunos sostienen que su nombre correcto es Badawi.
En el período pre islámico los marginados y pobres quedaron en libertad, desde entonces viven esparcidos en el desierto, son nómadas, errantes, siendo ahuyentados y perseguidos de los oasis de los ricos agricultores.
Sólo les quedó el desierto y se hicieron uno con él.
El nomadismo, no deja espacio a la debilidad. El desierto les fortificó el carácter dándoles una capacidad extraordinaria de supervivencia. Las leyes de los beduinos se alejan poco de aquellas de la naturaleza; vida y muerte se alternan en el desierto.
Por necesidad y cultura son totalmente libres de legados y posesión del territorio. Siguen un código preciso de honor y lealtad en el cuál los valores más fuertes son la obediencia, la generosidad y la hospitalidad.
La generalidad de los beduinos poseen rostros muy bellos, ojos de luna, nariz perfecta, pómulos secos y la piel tostada por el sol.
Hombres y mujeres viven separados en beits, tiendas hechas con piel y lana de cabra. Los hombres se ocupan del ganado y las mujeres de los niños, de tener acondicionado el campamento, de la vestimenta, de los tapetes tradicionales y de la recogida de raíces, hierbas y bayas.
Es una población anárquica que expresa su melancolía en el canto que mezcla los gritos fugitivos de las bestias de múltiples e indeterminados lugares, el silencio de la alta luna, los vuelos de largas sombras sobre la nubes que acompañan su caminar después del crepúsculo ondeando como siempre su arena: y la cantinela hecha de una sola palabra repetida hasta el infinito, dónde, dónde, dónde?
La modernización ha cambiado ciertamente mucho de su vida, las tradiciones y creencias beduinas aguantan, con orgullo y firmeza el hurto de probar el alma, que permanece incólume sosteniendo sus creencias en el transitar inacabable del desierto dónde la arena no guarda sus huellas demasiado tiempo.
* Aléthea su significado: "Representaba la Verdad en la Mitología Griega. Era hija del Tiempo y madre de la Justicia y la Virtud"



