Quien ocupe el sillón de Intendente Municipal tiene que entender que su máxima prioridad debe ser la defensa de los intereses de la ciudad y de su gente. Quien ocupe esa investidura, debe entender que el cargo trasciende a la persona que lo ocupa y que por ello quien este en ese puesto tiene que procurar lo mejor para el estado municipal por encima de los intereses personales y mucho más por encima de intereses foráneos.
Lo mismo cabe para quienes ocupan cargos legislativos municipales. La máxima prioridad de estos debe ser la representación de la comunidad campanense. Por esto dolió y duele ver como algunos, en defensa de intereses partidarios, personales o foráneos, han tomado acompañados medidas que van en contra de los intereses de los vecinos de Campana.
Si bien, generalmente los gobiernos Municipales responden a "armados" nacionales y provinciales, estos deben tener bien en claro y deben respetar la autonomía municipal como principio ordenador para llevar adelante una gestión. Esto no significa cerrarse al diálogo y consenso político con estructura políticas superiores como son el caso de la Provincia y la Nación. Pero tampoco puede tomarse a nuestro municipio como una escisión de una estructura política.
Esto último es lo que está sucediendo en Campana. Quienes fueron elegidos para definir los destinos de nuestro pueblo hoy están priorizando estrategias de gestión, de acumulación política y de administración económica que han sido puestas por encima de los intereses de la comunidad sobre la cual se Gobierna.
Es por esto, estimados vecinos, que está en nuestras manos volver a tener el control sobre lo que sucede en nuestra ciudad, sobre lo que nos sucede a nosotros. Y no hay nada más noble que defender lo que creemos justo y correcto para el conjunto de los campanenses que hacerlo por medio del voto popular, y este año tenemos esa posibilidad.
Alejo Sarna / Nuevo Encuentro



