Desde la Defensoría del Pueblo de la Provincia de Buenos Aires revelaron que recurrirán a la Justicia para frenar la instalación de cabinas de peaje en la ruta provincial 6 que une La Plata con Zárate-Campana, en lo que se augura generará un intenso debate con las autoridades provinciales y con la empresa concesionaria de la ruta.
La decisión fue anunciada por el propio Defensor del Pueblo, Guido Lorenzino, durante una audiencia pública en la que se discutieron aumentos de peajes para las rutas 2 y 11. Al hacer uso de la palabra en ese encuentro, Lorenzino, dijo que "la estrategia Aubasa (la empresa concesionaria de la ruta 6) es que los vecinos sean quienes paguen todo. Hay que hacer grandes obras en la ruta, y el gobierno junto a la empresa se empecinan en que las pague la gente con el peaje. No pueden cargar toda la responsabilidad de nuestros servicios públicos a la gente".
"Nos hubiera gustado que sean más creativos en este contexto de aumento de tarifas. Por eso, nos vamos a oponer por las vías administrativas y judiciales", precisó el defensor, antes de aclarar que "hace años que no hay una inversión sistemática en relación a las rutas. Si la única estrategia que se sigue es castigar al usuario, vamos por mal camino", puntualizó.
El debate es esta autovía está centrado en el estado en que se encuentra debido a la falta de mantenimiento y la posibilidad de que a través del cobro de peajes se generen los recursos para realizar las reparaciones, mientras que desde la Defensoría y otros organismos consideran que la Provincia debería garantizar antes la puesta en valor del corredor para luego discutir la instalación de peajes.
"No puede ser que piensen en cobrar peaje en el estado en que se encuentra la ruta. Primero, la empresa tiene que arreglar la ruta con recursos propios, porque está en muy malas condiciones", indicaron desde la Defensoría.
Si bien los peajes aun no están funcionado, la proximidad de su puesta en marcha ya generó las quejas de los usuarios, sobre todo en los distritos de Campana y Exaltación de la Cruz, donde los peajes se han colocado estratégicamente para dividir comunidades con mucha relación cotidiana obligando a los vecinos a pasar por el peaje varias veces por día.
En ambos distritos los reclamos se han canalizado a través de las instituciones políticas locales, y de organizaciones autoconvocadas por los propios vecinos para canalizar el reclamo y la movilización contra los peajes.



