-Tras la renuncia de Stella Giroldi, el Partido Justicialista atravesó un proceso de reorganización. ¿Cómo viviste ese proceso? ¿Intentase volver a acercarte al partido durante esa reorganización?
-En su momento ofrecí las explicaciones de por qué abandonaba el Frente para la Victoria. De donde nunca me fui es y de donde nunca me iré es del peronismo. Y donde yo esté será un lugar en el que considero que se puede construir peronismo. En el Partido Justicialista de Campana se dieron dos renuncias, que ni siquiera parecen estar del todo claras, pero yo vi pasar dos Presidentes (NdR: Giroldi primero y luego Alejandro Sánchez). En ambos casos tomé contacto con el Presidente que asumía, porque me interesaba transmitir mi visión sobre la situación: que si la estructura del PJ dejaba de ser la del Frente para la Victoria y se desprendía la de cualquier Frente, yo iba a estar ahí trabajando. Esto no sucedió, se mantuvo el mismo posicionamiento y la pertenencia al FpVa. Entonces tomé la decisión de seguir desandando el camino que vengo transitando. Por eso no he tenido participación.
-¿Y cuál es tu análisis de la actualidad del PJ?
-Lo que te decía: está dirimiendo su participación en el Frente para la Victoria y yo en ese lugar no estoy. A su vez, veo un peronismo disgregado, atomizado. Uno busca peronismo dentro del FpV y encuentra puertas y ventanas de diferentes características para entrar. Es un proceso de disgregación difícil de superar, sobre todo frente a un proceso electoral tan próximo. Y además, el peronismo local está muy pendiente de cómo se resuelve la cuestión provincial para resolver su problemática. No hay autonomía para decidir. Se está esperando a ver qué pasa arriba para decidir qué sucede a nivel local. En Campana tenemos cristinismo duro, randazzismo, sciolismo… y hasta agrupaciones locales que no tienen anclaje provincial o nacional. Será muy difícil de resolver esa situación y, en consecuencia, su armado electoral. Por eso creo que es probable que nuestro espacio se siga nutriendo de peronistas.
-¿Y ves a Stella Giroldi participando de esta elección legislativa que se viene?
-No me queda ninguna duda. No sé de qué manera, pero quienes tenemos la experiencia de la participación política durante mucho tiempo, sabemos que esto de retirarse es una mentirita. Huelgan mayores palabras cuando (Daniel) Scioli buscó un referente en la ciudad, salió a buscar a Stella Giroldi. A mí me parece que va a salir a jugar.
GHIONE. SU DISTANCIA CON EL PJ CAMPANA
UNA MIRADA MUY CRÍTICA HACIA LA GESTIÓN ACTUAL
-¿Qué análisis hacés de la gestión de Cambiemos en Campana?
-Veo un oficialismo que está teniendo problemas, diferencias internas. Y que como gestión de gobierno no ha logrado concitar el interés y el acompañamiento de los vecinos. Por el contrario: veo que no están resolviendo los problemas de los vecinos, a pesar que anunciaban que a resolverlos. Y se están encontrando con nuevos problemas, muchos de ellos generados por su inacción o mal accionar. Por lo tanto, veo al oficialismo alejado de la gente. Cuando uno sale a la calle y habla con la gente, la respuesta es adversa. El oficialismo ha colocado más en el debe que en el haber. Anuncios de campaña rimbombantes, con soluciones a poco de iniciar la gestión, se han ido diluyendo. No se ha resuelto el tema de la inseguridad, por el contrario: creemos que se ha agravado. Y sobre temas económicos, no sé si la gente tiene tanta información sobre la situación del Municipio, pero es uno de los problemas que considero graves. El conflicto con los trabajadores municipales, empresas proveedoras del municipio que llegan de otras ciudades, funcionarios que también viene de otros lugares, también significan una contradicción con la campaña de Cambiemos. Creo que no le han encontrado el Norte a la cosa.
-¿Qué impresión te deja Sebastián Abella como Intendente en este año y medio de gobierno?
-Creo que ha cometido errores graves y en su momento se los transmití. Me quede con la sensación de que nombraba secretarios que no conocía. Y en la historia de la humanidad, gobernar con gente con la que no existen proyectos en común es ir camino al fracaso. Se toman decisiones de orden técnico que son incorrectas e inadecuadas y mucho tiene que ver con que detrás de ellas hay definiciones políticas. Y cuando uno equivoca la definición política, todas las medidas que se toman son equivocadas. El otro grave problema que genera que los principales funcionarios no sean de la ciudad es que tenés un equipo que sea part-time y eso se nota. Son funcionarios que no cenan en Campana, que no hacen los mandados en Campana, que no van a buscar a sus hijos a las escuelas de Campana y esa falta de contacto con la ciudad y sus vecinos reduce el caudal político de ese funcionario. También creo que Sebastián no ha logrado liderar el espacio en el que se encuentra y me parece que ése es otro déficit de su gestión. En Campana estamos acostumbrados a liderazgos muy fuertes: Calixto Dellepiane, Jorge Varela, Stella Giroldi…



