Uno de los grandes escollos que ha tenido la Ciencia Política es lograr una definición certera del actual Gobierno Nacional, porque si bien comparte ciertas similitudes con otras administraciones, la de Cambiemos tiene sus particularidades. Si yo tuviera que definirlo, diría que el Gobierno de Macri es conservador en lo político, neoliberal en lo económico. Es conservador en lo político porque reserva la toma de decisiones estatales a un grupo minúsculo de actores, que coincide (no por casualidad) en que pertenecen a una elite económica que concentra las riquezas. Y es neoliberal en lo económico porque aplica un programa de liberalización del mercado externo, con políticas monetarista de reducción del volumen de circulante, al endeudamiento externo y un retroceso del estado como el actor que asigna recursos, apelando a la "mano invisible" del mercado.
Por otro lado, si tenemos que definir en términos económicos y productivos a nuestro distrito, podríamos decir que Campana es un enclave industrial importante con la presencia de grandes empresas, lo cual permitió el desarrollo de una masa de industrias subsidiarias y de comercios que permiten un desarrollo económico y social que está por encima de la media provincial y nacional.
Ahora bien, las políticas económicas que se están implementando buscan reducir la producción nacional hacia donde Argentina tiene ventajas comparativas; esto es a la producción agropecuaria. El mensaje del Gobierno fue claro; quienes desarrollaron emprendimientos productivos que generan valor agregado van a tener que adecuarse al nuevo programa que busca, mediante la liberalización del mercado externo, apuntalar a las economías primarias en detrimento de la industria.
Esta situación, daña seriamente a los sectores productivos que mayor empleo generan, y para un enclave industrial como lo es Campana, estas políticas son seriamente nocivas. En primer lugar, porque los primeros sectores en caer son las pequeñas y medianas industrias que ante la liberalización del mercado externo no pueden competir con industrias de economías más desarrolladas. Estas Pymes son las que más y mejor empleo generan, y si estas entran en declive (como está sucediendo) consecuentemente se va a desarrollar una crisis en el empleo. Y una crisis en el empleo significa una reducción del consumo que va a afectar de manera negativa al comercio local.
Un municipio como Campana, con una fuerte impronta industrial, requiere del cuidado de los sectores productivos que generan valor agregado. Eso actualmente no está sucediendo, sino que por el contrario se ha propuesta una apertura a las importaciones. Con lo cual las consecuencias del programa económico para nuestra ciudad van a ser negativas. Es responsabilidad de nuestros dirigentes, quienes fueron elegidos para defender los intereses de Campana, el manifestar esta situación a quienes llevan a cabo la política económica nacional, porque si este programa avanza, los campanenses nos la veremos complicada.
Alejo Sarna / Vamos Campana



