Durante muchos años el pueblo argentino realizó un enorme esfuerzo para sacarse de encima una descomunal deuda externa que contrajeron sus gobernantes y que no significó una mejora significativa en la calidad de vida de las grandes mayorías, dado que se tradujo en una impresionante fuga de capitales por parte de los grupos más concentrados de la economía.
Esa deuda fue creciendo exponencialmente a partir de la gestión de José Alfredo Martinez de Hoz como Ministro de Economía de la última dictadura cívico-militar hasta no poder pagar ni siquiera los intereses que se los financiaban, aumentando lo que se debía en un espiral imparable. Pese al "blindaje" y a los ajustes permanentes (se llegó a bajar las jubilaciones) la deuda se tornó impagable. Como era de esperar esta situación desembocó en la gran crisis del año 2001 con el inevitable final del gobierno de Fernando De La Rúa que incluyó varios muertos por la feroz represión a quienes habían salido a la calle para expresar su desesperación.
Un muy grave problema adicional fue que para que nos sigan prestando hubo que implementar medidas económicas de permanente ajuste que nos imponía el Fondo Monetario Internacional (FMI) y que inexorablemente se convirtió en un círculo vicioso. A más deuda, más ajuste y a más ajuste, más deuda.
Este gobierno que proclama a los cuatro vientos que no se debe mirar al pasado, ha vuelto a endeudar a todos los argentinos y anuló las restricciones para la fuga de capitales. Es así que hasta hoy la deuda externa alcanzó los 97.000 millones de dólares y todo indica que este veloz endeudamiento seguirá hasta que el FMI y los acreedores se asusten y nos digan basta.
Según las cifras de gastos de la administración nacional publicadas por el Ministerio de Hacienda, se pagaron en el mes de abril intereses de la deuda por 30.348 millones de pesos, que si se lo compara con abril del año pasado cuando se pagó por el mismo concepto 6.181 millones de pesos, significa un aumento del 391%, es decir 4,9 veces.
Para comprender la magnitud del gasto debemos tener en cuenta que en el mismo período, esto es abril de 2017, el pago total de salarios de la administración pública nacional fue de 23.747 millones de pesos y el pago por energía, transporte y otras sumó 18.878 millones de pesos, o sea que los intereses fueron un 28% mayor que el primero y un 60% que el segundo.
Resulta curioso que el Presidente en su discurso durante los festejos del 25 de Mayo dijo que los argentinos "buscan la libertad de elegir" y que "nadie puede creerse dueño de decirnos lo que tenemos que hacer", y al mismo tiempo siga a pie juntilla las imposiciones del FMI.
Un viejo dicho reza que el hombre es el único animal capaz de tropezarse dos veces con la misma piedra o como dice Cadícamo en el tango "Por la vuelta": La historia vuelve a repetirse.
PD: Habría que recordarle al gobierno que la Revolución de Mayo ocurrió en 1810 y no en 1816, año este último que figuraba en la bandera que servía de telón de fondo del palco oficial. Y eso que no cayeron en la escuela pública.



