Anoche, Villa Dálmine venció 1-0 a All Boys como visitante y recuperó tranquilidad para su presente y también para los promedios. El gol lo marcó Pablo Burzio a los 18 del ST. El próximo compromiso del Violeta será el domingo, cuando reciba a Ferro.
Oro puro. Eso consiguió anoche Villa Dálmine en Floresta, donde derrotó 1-0 como visitante a All Boys en un partido que se presentaba cargado de matices para el elenco de nuestra ciudad. Es que la sorpresiva salida de Fernando Otarola (abandonó el club el viernes) lo había dejado sin arqueros profesionales (Sebastián Blázquez fue operado) justo en los días previos en que enfrentaba a un rival que también pelea por mantenerse en el Nacional B.
Así, la excursión a Capital Federal ponía en riesgo cierta estabilidad que había alcanzado el Violeta en los últimos encuentros. Y podía llenarlo de dudas para lo que se viene. Pero se sabe: lo que no mata, fortalece. Entonces, apuntalado por las garantías que ofreció el juvenil José Castellano (20 años) bajo los tres palos y la solidez del bloque defensivo, Villa Dálmine dio batalla en Floresta y no perdonó cuando el Albo se equivocó.
Por eso, cuando Pedro Argañaraz marcó el final del cotejo, los jugadores se abroquelaron en el centro del campo, apretaron puños y compartieron abrazos que significaban tanto como esos tres puntos que se habían asegurado.
Porque habían ganado Central Córdoba de Santiago del Estero y Juventud Unida de Gualeguaychú. Y porque Independiente Rivadavia de Mendoza sigue en franca levantada. Entonces, esta señal (tanto interna como externa) era tan necesaria para ganar tranquilidad y confianza en el marco de una racha positiva: es que el Violeta cosechó 11 puntos en sus últimos 7 partidos, logrando revertir la tendencia negativa que lo hundió en los promedios.
El próximo domingo, desde las 15.30 horas, recibirá a Ferro Carril Oeste en Mitre y Puccini, buscando más puntos que le permitan mantenerse en esa senda y lo sigan alejando de las situaciones de inestabilidad que no lo han dejado en paz este semestre.
EL PARTIDO
Villa Dálmine saltó al terreno de juego del estadio Islas Malvinas sin novedades en cuanto a su planificación respecto a sus últimas presentaciones. O sea: con la presión sobre la salida rival como punto de partida. Está claro que la apuesta de Felipe De la Riva no es a la tenencia del balón y la elaboración. Incluso, así lo ha reconocido el propio entrenador. Por eso, tampoco sorprende la postura que adopta el Violeta.
Lo que sí sorprendió en esta ocasión fue el planteo de All Boys, que también optó por saltear líneas y lanzar bochazos largos a la búsqueda de Ángel Vildozo. Por su situación apremiante en los promedios y por jugar como local, el elenco de Floresta asomaba con mayores responsabilidades en cuanto al balón. Sin embargo, a excepción de las intervenciones de Juan Manuel Vázquez, no mostró mayores argumentos futbolísticos.
Entonces, en un campo de juego sumamente irregular y en un contexto de nervios, salió un partido muy deslucido, con jugadores que no se arriesgaron a jugar, que prefirieron apostar al error rival y que repartieron imprecisiones.
En la primera parte, All Boys tuvo las dos primeras llegadas en los 10 minutos iniciales: un tiro libre de Vázquez que se fue cerca del ángulo izquierdo del debutante Castellano y un remate de Canhué que salió alto.
En esos instantes parecía que el local se imponía en la lucha territorial. Pero fue sólo una impresión, porque la firmeza de Coronel, Zamponi y Fórmica y el despliegue del tandem Falcón-Recalde equilibraron la balanza. Incluso, un remate de media distancia de Palma se fue pegado al palo izquierdo de Losada.
Igualmente, se trataron de aproximaciones aisladas. Recién a los 31 se presentó la primera chance clara cuando Vázquez ganó las espaldas de los centrales de Villa Dálmine y definió por sobre Castellano, sin contar con el providencial cierre de Fórmica sobre la línea.
Luego, a los 43, otra vez Vázquez quedó de frente a Castellano tras un centro que cruzó toda el área. Y fue entonces cuando "Pichu" se agigantó, conteniéndole abajo, sin dar rebote, el remate cruzado al habilidoso enganche de All Boys.
Esa acción, además de una chance clara que desperdició el Albo, fue un golpe de confianza para el Violeta, que se mostraba firme y seguro en el lugar donde asomaban las dudas previas. Y con esa convicción salió a jugar la segunda parte, que no varió en cuanto al trámite: los de Floresta no tenían ideas para avanzar y chocaban contra Zamponi-Coronel; mientras Villa Dálmine fracasaba por sus imprecisiones en el manejo cada vez que tenía oportunidades de salir de contra.
Por eso, lo que podía romper el partido era solamente un error. Y el error llegó a los 18 minutos del complemento. Castellano sacó largo, Cérica intentó cachetear el balón para Burzio, pero falló y eso desorientó a la última línea del local: la pelota picó, sobró a todos y el delantero cordobés escapó mano a mano con Losada, al que sentenció con un inapelable remate cruzado.
De allí en adelante, la impotencia de All Boys creció minuto a minuto con cada pelotazo y el Violeta se fue sintiendo cada vez más cómodo, aún con sus limitaciones para hilvanar contragolpes (Burzio no aprovechó dos ocasiones en los cinco minutos finales).
Por eso, cuando José Castellano se quedó con el último remate de Piergiácomi casi sobre los 48 minutos, la imagen no podía ser mejor para Villa Dálmine: su juvenil arquero debutante atenazaba el balón y cerraba una sólida presentación para asegurar tres puntos que valen oro.
SÍNTESIS DEL PARTIDO
ALL BOYS (0): Nahuel Losada; Emilio Porro, Pablo Frontini, Emir Faccioli, Gastón García; Hugo Soria, Darío Stefanatto, Cristian Canuhé, Juan Manuel Vázquez; Lucas Nicchiarelli y Ángel Vildozo. DT: José Romero. SUPLENTES: Luciano Molini, Ignacio Vázquez, Alexis Vega, Franco Chiviló, Franco Piergiácomi, Nelson Da Silva y Matías Sandoval.
VILLA DÁLMINE (1): José Castellano; Juan Alsina, Ariel Coronel, Rubén Zamponi, Lautaro Formica; Fabrizio Palma, Horacio Falcón, Federico Recalde, Jonathan Figueira; Pablo Burzio y Ezequiel Cérica. DT: Felipe De la Riva. SUPLENTES: Francisco Mastrángelo, Luciano Recalde, Diego Núñez, Lucas Favalli, Franco Otta, Alex Stábile y Leonardo Carboni.
GOL: ST 18m Pablo Burzio (VD).
CAMBIOS: ST 11m Sandoval x Nicchiarelli (AB), 23m Núñez x F. Recalde (VD); 25m Vega x Porro (AB); 27m Carboni x Cérica (VD); 33m Piergiácomi x García (AB); y 44m L. Recalde x Palma (VD).
AMONESTADOS: Frontini (AB); Palma (VD).
CANCHA: All Boys.
ARBITRO: Pedro Argañaraz.
El debutante arquero José Castellano saluda junto a sus compañeros tras el triunfo en Floresta.
PABLO BURZIO YA DEFINIÓ CRUZADO E INICIA EL FESTEJO DEL TANTO DE LA VICTORIA AL QUE TAMBIÉN SE SUMARÁ CÉRICA.
LAUTARO FÓRMICA TUVO MUCHA TAREA POR SU LATERAL, PERO RESPONDIÓ CON SOLIDEZ.
LEONARDO CARBONI INGRESÓ EN EL SEGUNDO TIEMPO PARA DARLE MAYOR PRESENCIA OFENSIVA AL VIOLETA.
#Imágenes ?? | Con su victoria de ayer, Villa Dálmine pasó al frente en el historial vs All Boys: suma 13 triunfos, 7 empates y 12 derrotas. pic.twitter.com/aGqlI4XqIU
— Club Villa Dálmine (@VillaDalmineOK) 22 de junio de 2017
#Imágenes ?? | Ante All Boys, el juvenil José Castellano tuvo su debut en Primera División. ¡Felicitaciones @PichuCastellano ! pic.twitter.com/zv2WByYMdw
— Club Villa Dálmine (@VillaDalmineOK) 22 de junio de 2017



