Estaban paseando en bicicleta por las Ramblas y decidieron volver al hotel. "Nos podría haber tocado perfectamente a nosotros", contó Virginia Prieto desde España.
La noticia sacudió al mundo: 13 personas murieron y un centenar resultaron heridas por una furgoneta que embistió a la multitud este jueves alrededor de las 17 (hora local) en la concurrida Avenida de las Ramblas de Barcelona, una de las zonas más turísticas de la ciudad española.
De vacaciones, exactamente en ese lugar, se encontraban los campanenses Virginia Prieto y Guillermo Delgado, minutos antes del atentado reivindicado por el grupo yihadista Estado Islámico.
Alquilamos un par de bicicletas y estábamos recorriendo la avenida de las Rablas cuando decidimos volver al hotel, que estaba a unas 15 cuadras. Cuando terminamos de bañarnos, nos enteramos de la noticia. No lo podíamos creer. Nos podría haber tocado perfectamente a nosotros", relató ayer por la noche a La Auténtica Defensa, camino a Madrid, Virginia Prieto.
Virginia vive en Dublin, Irlanda, donde se encuentra realizando estudios de posgrado en Recursos Humanos y perfeccionando su inglés. "Estoy de vacaciones –comenta- y Guillermo me vino a visitar. La verdad lo que nos pasó fue una experiencia muy shockeante… como que no querés pensarlo mucho, pero algo así te moviliza y te hace reflexionar. En Argentina vivimos otro tipo de inseguridad, esto fue totalmente inesperado y de una escala impensada. Gente que entró en pánico, vimos gente lastimada que pasaba por la puerta del hotel… La ciudad se paró, no había transporte, nos recomendaban que no dejemos el hotel, helicópteros, mucho control policial. Incluso ahora es complicado salir o entrar a la ciudad. De hecho estamos camino a Madrid y nos cambiaron la ruta".
CIUDAD FANTASMA
Nicolás Corillo es otro campanense que se encontraba en Barcelona el día del atentado. De hecho, hace 3 meses que trabaja en un hostal que se encuentra a sólo 5 cuadras de la Avenida de las Ramblas. "No vi nada, porque yo estaba trabajando. Pero sí puedo decir que la ciudad estaba totalmente colapsada por turistas principalmente de toda Europa, porque hasta ayer España parecía un destino seguro. Es una temporada récord. Sin embargo, hoy (por ayer viernes) en la calle no había un alma. Una ciudad fantasma. Para que se den una idea, Barcelona es una ciudad abierta, multicultural y sitiada de turistas en plena temporada alta. Sin embargo, parecía Campana un día feriado".
Virginia Prieto y Guillermo Delgado, el jueves, paseando en bicicleta por Barcelona, horas antes del atentado.



