Un petitorio firmado por 700 vecinos y presentado en la Cámara de Diputados de la Nación fue el primer paso para la creación de la Escuela Normal en Campana.
Campana era un pujante pueblito con poco más de 15 mil vecinos. Un petitorio firmado por 700 de ellos, fechado el 9 de enero de 1917, fue presentado por Juan Dellepiane en la Cámara de Diputados de la Nación. En él, se solicitaba la creación de una "Escuela Normal" para satisfacer la necesidad de formación de docentes en una amplia zona del norte de la provincia de Buenos aires. De hecho, el establecimiento más cercano en la región con esas características funcionaba en San Pedro.
En esa nota se ofrecía un terreno para edificar la escuela y una suma mensual para alquilar de inmediato una casa adecuada para su funcionamiento. Poco más de un mes después, el 14 de febrero, se autorizó la creación de la escuela, conjuntamente con las de Las Flores (Buenos Aires), Rosario (Santa Fe), Rivadavia (Mendoza) y Cruz del Eje (Córdoba). Era una época en que las Escuelas Normales eran contadísimas y la de Campana fue gestada en pocos meses. Inaugurada oficialmente el 15 de septiembre de 1917, durante más de 30 años fue la única escuela de formación docente que extendía sus brazos a estudiantes de Zárate, Exaltación de la Cruz, y Escobar.
Hasta el año 1953, funcionó en el edificio que en la actualidad pertenece al Instituto de Formación Docente Nº 15. Fue 1937 en cuando la Municipalidad donó los terrenos de la Av. Varela para el futuro edificio. La piedra fundamental se colocó en 1943 y la inauguración tuvo lugar 10 años después con lo más avanzado para la época: amplios laboratorios totalmente equipados, pizarrones dobles a guillotina, gimnasio cubierto, vestuarios, sala de proyecciones y de música, biblioteca, entre otras dependencias… la escuela soñada, que quedaba más allá de "el zanjón": un portento arquitectónico que se erigía entre calles de tierra, terrenos baldíos y un puñado desperdigado de casas.
EL EDIFICIO ORIGINAL, UN HITO DE AVANZADA EN LA CAMPANA SEMIRURAL. CONTABA CON SU PROPIO MOLINO PARA PROVEERSE DE AGUA POTABLE.



