La capital quedó prácticamente destruida, confirmó la alcaldesa Carmen Yulín Cruz. El gobernador le pidió a Donald Trump, que declare a la isla zona de desastre.
Sin poder contener las lágrimas, la alcaldesa de San Juan, Carmen Yulín Cruz, da cuenta de que en la ciudad la devastación fue "prácticamente absoluta" tras el paso del huracán María por Puerto Rico.
"Nuestra vida como la conocíamos cambió. Hay mucho dolor, mucha devastación", dijo Yulín Cruz llorando ante un grupo de periodistas en un refugio de San Juan, cuyo techo se mecía por los furibundos vientos de 220 Km/hora que azotan la isla y que forzaron a los refugiados a congregarse en los pasillos.
"Muchas partes de San Juan están completamente inundadas (...) La devastación está tocando los cuatro puntos cardinales", añadió.
El gobernador Ricardo Rosselló escribió en Twitter que había pedido al presidente Donald Trump que declare a Puerto Rico zona de desastre.
El director de la Agencia Estatal para el Manejo de Emergencias y Administración de Desastres (AEMEAD), Abner Gómez, dijo en una conferencia de prensa a media jornada que todo Puerto Rico estaba sin electricidad.
El ojo de María tocó tierra a las 10H15 GMT con vientos de 250 Km/hora y terminó de atravesar Puerto Rico de sur a norte en la tarde del miércoles, ya rebajado a categoría tres.



