El Violeta igualó con San Martín y sigue en la cima del campeonato. Comenzó ganando con gol tempranero de Pablo Burzio, pero Claudio Bieler lo empató en el complemento. El domingo cierra el año frente a Almagro.
Sumar. Ése fue el objetivo que se propuso Villa Dálmine cuando empezó el actual campeonato del Nacional B, pensando en escaparle a la zona roja de los Promedios. Sumar. Eso fue lo que hizo en Tucumán, donde el punto que obtuvo lo volvió a poner en lo más alto de la tabla de posiciones. Sí: el equipo de Felipe De la Riva está cumpliendo con sus objetivos y, paso a paso, partido a partido, sigue manteniéndose en zona de privilegio, aun cuando ya quedó libre en este torneo de 25 fechas que ya está llegando a la mitad de su desarrollo.
Y desde allí vale analizar un encuentro que le representaba una máxima exigencia al Violeta, por la calidad del rival, por la magnitud del escenario (más de 20 mil personas) y porque ser líder en condición de visitante es una situación que motiva especialmente al rival.
Es cierto: el conjunto de nuestra ciudad comenzó ganando en el amanecer del partido y no pudo aprovechar ese contexto, aunque cerca estuvo cuando, cinco minutos después del gol de Pablo Burzio, el volante Federico Jourdan estrelló un remate en el palo. Pero San Martín empujó constantemente y Villa Dálmine terminó retrocediendo muy cerca de Perafán, quien se transformó en el estandarte de la resistencia. Así, recién después del empate de Claudio "Taca" Bieler en el arranque del complemento y con el ingreso de Horacio Falcón por Jorge Córdoba pudo controlar mejor los espacios y adueñarse de la pelea en el mediocampo. Por eso, más allá de algunas acciones aisladas, desde los 10 minutos del segundo tiempo el juego se encaminó a la igualdad.
Lo dicho: un punto positivo para el Violeta, que ahora comparte la cima con Juventud Unida de Gualeguaychú y Almagro, el rival de su último compromiso del año, el próximo domingo en Mitre y Puccini, donde intentará cerrar un semestre de ensueño para encarar la segunda mitad del campeonato con una ilusión que, meses atrás, no estaba en los planes de nadie.
EL PARTIDO
Villa Dálmine salió a La Ciudadela sin sorpresas: con la continuidad de Marcelo Tinari como primer marcador central y con Federico Jourdan como volante por derecha en reemplazo del suspendido Renso Pérez. La presencia del santafesino en lugar del capitán le daba mayor vértigo al mediocampo, aunque también menor rigor táctico. Y de esa manera se dio el trámite del partido, porque San Martín apostó a un ataque abierto y se expuso a los contragolpes del equipo de nuestra ciudad.
De hecho, iban cuatro minutos cuando tras una recuperación en el círculo central, Nicolás Sánchez armó una gran jugada con Pablo Burzio y llegó al área de cara al arquero Arce. Y "Cuca" no se apresuró: enganchó, hizo la pausa y esperó la llegada de Burzio, quien definió cruzado con la cara interna de su botín para abrir el marcador.
De allí en adelante, la presión del Santo fue intensa y a los 7 minutos, Perafan fue exigido por primera vez. Y a la jugada siguiente, Gonzalo Rodríguez ganó por derecha, pero remató a la parte externa de la red cuando enfrentó al arquero Violeta.
El partido era abierto. El local intentaba utilizar todo el ancho de la cancha, mientras que el equipo de nuestra ciudad era más directo, con Burzio y Córdoba trabajando sobre los centrales y pivoteando para las llegadas de Sánchez y Jourdan, quien a los 9 minutos estrelló un remate de media distancia en la base del palo izquierdo del arquero Arce.
Tras esos diez minutos frenéticos, pareció que Villa Dálmine, ordenándose mejor en el repliegue, lograba controlar los tiempos y los espacios para quitarle ritmo al Ciruja y tornarlo más previsible.
Incluso, a los 28, Celaya cabeceó desviado en una pelota parada a la que también llegaban claros Tinari y López. Y a los 29, Jourdan exigió a Arce con un remate al primer palo.
Pero en los 15 minutos finales, San Martín recuperó su andar y metió al Violeta contra su arco, generando cuatro situaciones de gol: un centro de González desde la izquierda que cruzó toda el área chica de Perafán; una pelota servida atrás a Bieler, quien falló al puntearla en dirección arco; un remate alto de García; y un cabezazo de Espíndola que se fue pegado al palo izquierdo.
Y así como terminó la primera parte comenzó la segunda. Con Villa Dálmine replegado y con el local desbordándolo, especialmente por los costados. Por eso empezaron a sucederse los centro y se veía que el equipo de nuestra ciudad no iba a poder aguantar la ventaja. Una situación que se materializó a los 7 minutos, cuando Sapetti y Burzio perdieron una pelota en la salida y Busse cruzó un centro en el que se pidió penal contra Gonzalo Rodríguez. Ranciglio no compró la actuación del delantero local, pero la acción siguió y Matías García ubicó con un centro bajo la llegada de Bieler, quien abrió el pie para definir al palo más lejano de Perafán.
Con el empate, la cancha se transformó en un hervidero que empujó todavía más al Santo. Y a los 10, primero Perafán y después Sapetti salvaron al Violeta de quedar en desventaja.
Fue entonces cuando el partido cambió. Porque con el ingreso de Falcón por Córdoba, Villa Dálmine equilibró la lucha en el mediocampo y tuvo juego corto cuando recuperó, logrando salir más ordenadamente de la presión que intentaba San Martín. El local, incluso, también perdió parte de su envión.
Por eso, el trámite fue más acorde a las pretensiones del Violeta, que pudo llevar su mejoría al área rival. A los 23, atacando en bloque, fue Sapetti quien apareció por izquierda, aunque arribó forzado para definir de la mejor manera. Y a los 25, en una buena acción colectiva, Jourdan se filtró por derecha y terminó rematando fuerte sin ángulo cuando Ramiro López estaba solo para empujarla por el segundo palo (Jourdan nunca lo advirtió).
De allí al final, no quedaron prácticamente jugadas para rescatar. Porque Villa Dálmine contó con un inmejorable tiro libre que finalmente no inquietó a Arce (Jourdan lo ejecutó a ras del piso, pero a pesar de superar la barrera, la pelota llegó mansa a las manos del arquero); y porque la mejor llegada de San Martín se produjo a los 50 minutos (Ranciglio dio 10 de adición porque a los 40 detuvo el partido por fuegos artificiales y bengalas), cuando Rodríguez apareció limpio por derecha y fusiló a un Perafan que respondió con excelencia para salvar el empate.
Entonces, el 1-1 final fue una decantación lógica del trámite en los últimos 35 minutos. Y fue el punto que le permitió al Violeta volver a lo más alto de las posiciones.
SÍNTESIS DEL PARTIDO
SAN MARTÍN (1): Ignacio Arce; Esteban Espíndola López, Lucas Acevedo, Ismael Benegas, Maximiliano Martínez; Lucas Bossio, Walter Busse, Matías García; Gonzalo Rodríguez, Sergio González y Claudio Bieler. DT: Diego Cagna. SUPLENTES: Christian Correa, Rolando Serrano, Francisco Oliver, Sebastián Prediger, Juan Galeano, Franco Costa y Nicolás Benegas.
VILLA DÁLMINE (1): Martín Perafán; Franco Flores, Marcelo Tinari, Juan Celaya, Leandro Sapetti; Federico Jourdan, Gonzalo Papa, Ramiro López; Nicolás Sánchez; Pablo Burzio y Jorge Córdoba. DT: Felipe De la Riva. SUPLENTES: Sebastián Blázquez, Cristian González, Marcos Martinich, Horacio Falcón, Federico Recalde, Santiago Giordana y Favio Durán.
GOLES: PT 4m Pablo Burzio (VD). ST 7m Claudio Bieler (SM).
CAMBIOS: ST 9m Falcón x Córdoba (VD); 15m Prediger x Busse (SM); 29m Costa x S. González (SM); 30m Giordana x Burzio (VD); 38m N. Benegas x M. García (SM); y 46m Durán x N. Sánchez (VD).
AMONESTADOS: García (SM); Papa y Giordana (VD).
CANCHA: San Martín.
ARBITRO: Sebastián Ranciglio.
SÁNCHEZ YA SOLTÓ EL PASE GOL Y BURZIO DEFINE CRUZADO PARA EL 1-0 EN EL AMANECER DEL PARTIDO.
CELAYA EN LO ALTO. EL MARCADOR CENTRAL VIOLETA GANÓ EN UNA PELOTA PARADA QUE, FINALMENTE, NO LLEVARÁ MAYOR PELIGRO. POR DETRÁS APARECÍA RAMIRO LÓPEZ, QUIEN EN EL ST TUVO UNA CHANCE EN UNA ACCIÓN SIMILAR.
REEMPLAZO EN LA DERECHA. FEDERICO JOURDAN OCUPÓ EL LUGAR DEL SUSPENDIDO RENSO PÉREZ. EN EL PRIMER TIEMPO ESTUVO MUY CERCA DE CONVERTIR CON UN DERECHAZO QUE SE ESTRELLÓ EN EL PALO.
EJE CENTRAL. UN QUITE DE PAPA INICIÓ LA JUGADA DE SÁNCHEZ Y BURZIO QUE DERIVÓ EN EL GOL VIOLETA. EL URUGUAYO ALTERNÓ BUENAS Y MALAS EN UN MEDIOCAMPO QUE, POR MOMENTOS, SE REPLEGÓ MUCHO.
EL CUMPLEAÑOS DE BURZIO
El domingo, Pablo Burzio cumplió 25 años. Por eso, tras convertir el 1-0, encabezó una celebración muy particular: sus compañeros se le sentaron alrededor e hicieron la mímica del canto del feliz cumpleaños, mientras el cordobés abrió sus manos como si tuviera la torta entre ellas. Luego, por la noche, el plantel sí festejó los 25 de Burzio en el hotel donde quedó a la espera del viaje de regreso (pautado para ayer por la tarde) y sí aparecieron tortas y velas reales.
EL CUMPLEAÑOS DE BURZIO
#FútbolProfesional | Por la 11° Fecha del Nacional B, Villa Dálmine empató 1-1 frente a San Martín de Tucumán. El informe: https://t.co/A7xAHuetIv pic.twitter.com/fOcPy179MN
— Club Villa Dálmine (@VillaDalmineOK) 5 de diciembre de 2017
#Video | El resumen del empate ante @CASMOficial a través de la cámara de nuestro Departamento de Prensa: https://t.co/NMA67fr2tJ
— Club Villa Dálmine (@VillaDalmineOK) 4 de diciembre de 2017
#Imágenes | Los once titulares de Villa Dálmine en el empate 1-1 frente a San Martín de Tucumán. pic.twitter.com/pYdhylR4vQ
— Club Villa Dálmine (@VillaDalmineOK) 4 de diciembre de 2017



