La Plata, (NA)- El ministro de Seguridad bonaerense, León Arslanian, declaró ayer la «prescindibilidad» de 303 policías de la fuerza de seguridad provincial, sospechados de cometer graves delitos.
Arslanian tomó la medida luego de analizar la situación de 1.200 policías que se encuentran en «disponibilidad preventiva».
El ministro provincial aplicó así la ley aprobada por la Legislatura bonaerense que lo faculta a echar efectivos de la fuerza para «depurar» la institución.
Además, Arslanian destacó que el relevo de los 303 policías sospechados no detendrá la prosecución de sumarios administrativos iniciados en su contra.
El funcionario advirtió que debido a «problemas en la falta de agilidad de este tipo de trámites» y por la aplicación de «artilugios legales», los policías sospechados que se encontraban en disponibilidad preventiva seguían, en algunos casos durante años, en la fuerza, y cobraban el 50 por ciento de sus salarios.
Además, según confirmó, entre los policías separados hay casos de presunto «gatillo fácil», asesinatos en el marco de «torturas», abuso sexual, robos a mano armada y cobro de coimas, entre otros hechos, por los que la división de Asuntos Internos había requerido la expulsión.
Durante una conferencia de prensa que ofreció en la Gobernación bonaerense, el ministro provincial adelantó que «va a haber más» policías separados de la fuerza siempre que exista una «motivación» objetiva.
Además, Arslanian confirmó que su cartera realizará «un control» sobre los policías separados de la fuerza por presuntas irregularidades. «No nos vamos a desentender de la actividad ulterior» de los policías separados de la fuerza, anunció Arslanian, quien confirmó que «va a existir un control en ese sentido».
Además, Arslanian descartó «totalmente la posibilidad de que pueda haber descontento» contra su gestión en la Policía provincial. «Descarto totalmente la posibilidad de que pueda haber descontento, y si hay descontento será de aquellos que saben que pueden estar» vinculados con supuestas irregularidades, enfatizó Arslanian.
El ministro advirtió además: «Nosotros no vamos a consentir ningún tipo de blanqueo de situaciones graves de ninguna naturaleza». «Este proceso de cambio y reconstrucción se va a dar con los hombres sanos, los hombres buenos, con los que se comprometan con la comunidad y ejerzan con responsabilidad su misión. Con los demás no», enfatizó.
Arslanian se mostró «absolutamente seguro» de que los policías «buenos» van a aceptar el «sistema de premios y castigos» que plantea su gestión.
En ese contexto, confirmó que habrá un aumento «notable» en los subsidios para las familias de policías caídos en cumplimiento del deber y que se dictará una «subvención» a los hijos de esos uniformados para que «concluyan sus estudios secundarios».
Los 303 relevos producidos en la Bonaerense se suman a los que Arslanian aplicó cuando asumió y desplazó a los comisarios generales Eduardo Colaci y Carlos Pérez, quienes ejercían la conducción sobre los 45 mil efectivos.



