Ante el desafío del inicio de un nuevo año lectivo, los niños pueden sentirse ansiosos o temerosos de lo que encontrarán en el nuevo grado o curso: nuevos profesores, quizá nuevos compañeros o escuela, nuevas materias, etc. De la misma manera pueden sentirse los padres, quienes deben acompañar a sus hijos en todo este proceso y también enfrentar los gastos de inscripción, uniformes y útiles, reorganizar sus horarios para llevar y traer a los chicos a tiempo, lidiar con el tránsito caótico, acompañar en la realización de tareas y en el estudio, etc., etc.
Pero todo el estrés que se genera, y que es normal ante estas situaciones, puede manejarse y superarse con un poco de organización. ULTIMAHORA.COM contactó con Natalia Mongelós, licenciada en Psicopedagogía, masteranda en Neuropsicología Infantil y Neuroeducación, quien compartió algunas ideas al respecto.
La profesional recuerda que, muchas veces, buscando el equilibrio entre el trabajo y el hogar, los padres suelen ignorar los nervios o ansiedad que tienen los niños y niñas al iniciar las clases. Sin embargo, el trabajo conjunto con los hijos en la creación de la capacidad de resistencia y flexibilidad, y en el control de las emociones, puede ser beneficioso para la salud psicológica de toda la familia.
"Mayormente, los niños son capaces de hacerle frente al cambio, y los padres pueden ayudarlos en el proceso, estimulándoles a compartir y expresar sus sentimientos", afirma. Los siguientes tips son algunas de sus recomendaciones para tener en cuenta durante esta etapa de inicio de clases y cambio de rutinas.
Algunos tips para los padres
· La creación de una rutina para ir a la cama antes de la primera semana de clases, ayuda a que el cambio de levantarse temprano no sea tan repentino y chocante. Acostumbre poco a poco a los niños al horario de la escuela.
· La organización de las cosas necesarias en casa — uniformes, mochila, útiles, merendero, dinero para la cantina — ayudará a que la salida hacia la escuela transcurra sin inconvenientes.
· Mantener una rutina y organizar los horarios. Tener un horario ayuda a los niños a enfrentar un obstáculo a la vez, y como resultado, sentir mayor control.
· Tener en cuenta la alimentación saludable, no solo en el desayuno, sino que también para la merienda escolar, y que al mismo tiempo sea del agrado de los niños.
· Considerar el recorrido por el edificio de la escuela y conocer de antemano el aula del niño/ niña. Esto contribuirá bastante a aliviar la ansiedad ante lo desconocido, en especial para los más pequeños, que irán a la escuela por primera vez.
· Dialogar con los hijos. El conversar con su hijo/a para estar al tanto de sus temores o preocupaciones con relación al inicio del nuevo grado le ayudará a compartir la carga emotiva. Por ejemplo, pregúntele qué cosas de la escuela anterior le gustaban más, y estudie la forma de incorporarlas a su nueva experiencia.
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