Hace unos días por la calle me detuve a ver el rostro de la gente, y noté que muchos, muchísimos, de los que pasaban de a pie o manejando tenían una expresión que, simplificando, pensé, ¡están como enojados!
¿Somos conscientes de eso?, ¿Se te nota en la mirada?, ¿tenés el ceño fruncido? ¿estas mirando feo?, tenés cara de serio siempre? Sos cortante en las conversaciones?, ¿no hablas a nadie, hasta que se te pasa el enojo? ¿Cuánto te dura? ¿Te encerrás en tu cuarto, o en vos mismo? Sos grosero al hablar? ¿Contestas de mala manera? te gustaría destruir la habitación, o algo donde estas, para desahogarte? Todos estos son síntomas de que algo que ocurre "dentro tuyo", y no tanto en lo que hacen los demás, eso se llama ENOJO.
¿Sabías lo que Dios dice al respecto? Busca en La Biblia.
Enojaos, pero no pequéis; no se ponga el sol sobre vuestro enojo, (Efesios 4.26)
Todos podemos enojarnos porque es algo natural en el hombre, pero lo que no puede ser y que tenemos que superar, es que ese Enojo, nos dure demasiado tiempo, porque nos hace daño a nosotros mismos. Se acuerdan de la frase ¡no te hagas mala sangre! Es que nos enferma de verdad.
Y si no lo superamos nos causará un daño cada vez más difícil de erradicar y se transformará en una raíz de amargura que luego aun, puede ser irreparable y causar un deterioro en la salud de c/u de nosotros.
Ahora bien ¿Cómo lo superamos, como vencer este mal?
La Biblia nos aconseja. "La suave respuesta quita la ira, pero la palabra áspera aumenta el furor". (Proverbios 15.1)
(Romanos 12.17,18) No paguéis a nadie mal por mal. Procurad lo bueno delante de todos los hombres. Si es posible, en cuanto dependa de vosotros, estad en paz con todos los hombres.
Ahora bien, ¿Cómo se hace para lograr esto?
Esto se logra solamente por un Camino, reconocer nuestro mal, buscar a alguien que conozca la solución, lo haya logrado y nos pueda ayudar y emprender ese nuevo camino con Fe y esperanza.
Para nosotros los cristianos ese camino es JESÚS, el único Camino que nos puede llevar al padre, según su promesa, y superar cualquier problema que nos aqueje.
(Juan 14:6); Jesús le dijo: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; y nadie viene al Padre, sino por mí. (No dijo soy uno de los caminos, dijo soy el camino)
Cuando Jesús viene a nuestra vida, produce un cambio, de tal manera que el ENOJO deja de tener poder o dominio sobre nosotros y por el contrario somos nosotros con la ayuda del Espíritu de Cristo que podemos llegar a dominar nuestras emociones y entre ellas el ENOJO.
(2 Timoteo 1:6); no nos ha dado Dios espíritu de cobardía, sino de PODER, de AMOR y de DOMINIO PROPIO.
¿No te gustaría dejar atrás el ENOJO? ¿y tener una vida con más alegría, y disfrute de las cosas que ya tenés, sin tristezas ni rencores, con la cara distendida, con una sonrisa, que te hermosea el rostro?
Claro que ¡SÍ!, anímate, deja atrás los prejuicios y empieza a buscar a JESÚS, necesitas un encuentro personal con El, Él te está buscando a ti desde hace mucho tiempo,
Busca una iglesia que enseñe de Cristo y La Palabra de DIOS. "La Biblia"
¡Hasta la próxima semana! ¡Dios te bendiga! Luís Rodas
Rivadavia 447- Campana -Tel. 03489. 427296 / 437492 - luisgurodas@yahoo.com.ar




