En el marco de una temporada de saldo positivo, las actuaciones individuales, en su gran mayoría, estuvieron a la altura.
Concluida una etapa siempre llega el tiempo del balance. Y a eso va este informe sobre la temporada 2017/18 de Villa Dálmine en el Nacional B, apuntando especialmente a lo individual dentro de una actuación colectiva que le permitió al Violeta cumplir el principal objetivo que se había propuesto (asegurar la permanencia en la categoría) y agregarle otros como la clasificación a la Copa Argentina y al Reducido por el segundo ascenso a la Primera División.
Entonces, repasando nombres y números surgen datos que amplían o ratifican el análisis. Porque está claro que el entrenador Felipe De la Riva confió en una base y la sostuvo, incluso en los momentos más difíciles de la temporada (racha de siete juegos sin triunfos). El arquero Martín Perafán y el lateral derecho Franco Flores no sólo disputaron todos los partidos, sino también todos los partidos. Y los atacantes Pablo Burzio y Jorge Córdoba también tuvieron participación en todas las fechas, aún cuando en algún momento la eficiencia ofensiva del equipo se desmoronó.
En tanto, a pesar de no ser habitual titular, Federico Jourdan estuvo en 24 de los 25 partidos (fue el que más ingresó desde el banco), mientras que Juan Celaya, Leandro Sapetti, Ramiro López y Gonzalo Papa disputaron 23 encuentros cada uno.
En cambio, fue mínimo el aporte de los juveniles del club: apenas jugaron un puñado de minutos Federico Recalde, Juan Manuel Mazzocchi y el debutante Francisco Nouet, mientras que José Castellano, Lucas Medina, Federico Acosta, Leonardo Cisnero, Claudio López y Federico González no vieron acción.
En total, De la Riva utilizó 24 jugadores: un arquero, nueve defensores (cinco de ellos fueron titulares como primer marcador central), ocho volantes y seis delanteros.
El máximo anotador de la temporada fue Pablo Burzio, con 6 goles en 25 juegos. Su compañero de ataque, Jorge Córdoba, agregó otros 5. Después, Renso Pérez, Ramiro López y Marcos Rivadero sumaron 3 cada uno. Mientras que el de mejor promedio de gol por minuto fue Favio Durán: hizo 2 en 335 minutos disputados (uno cada 168).
En cuanto a las tarjetas, Papa lideró el rubro de amarillas al sumar 8 (se perdió el partido con Agropecuario por suspensión), mientras que Pérez, Perafán y Flores llegaron a 5 en el final de la temporada. En tanto, después de la expulsiones de Celaya ante Quilmes y de Pérez contra Nueva Chicago, las rojas aparecieron más seguido en el final del campeonato: López (vs Independiente Rivadavia), Papa (vs Morón), Sánchez (vs Rafaela) y González (vs San Martín).
BALANCE UNO X UNO
Martín Perafán: 25 PJ, 2.250 minutos. Fue una de las figuras de la temporada Violeta, con intervenciones decisivas y brindando mucha seguridad. Vistió la cinta de capitán cuando Renso Pérez no lo pudo hacer.
Sebastián Blázquez: Sin oportunidades. Fue suplente en todos los partidos.
José Castellano: después de su debut de emergencia en la temporada pasada, no fue convocado en ésta. Fue habitual titular en Reserva.
Franco Flores: 25 PJ, 2.250 minutos; 1 gol. Tuvo un gran arranque de campeonato, luciéndose en la primera parte. En la segunda, como el equipo, perdió rendimiento, aunque mejoró en el tramo final. Fundamental para el andamiaje colectivo, haciendo ancho el terreno por el sector derecho.
Fernando Alarcón: 8 PJ, 660 minutos; 1 gol. Llegó por la lesión de Cherro en la pretemporada y se convirtió en una garantía en el fondo, conformando una gran dupla junto a Celaya. Su lesión fue un duro golpe para el plantel y una ausencia que a De la Riva se le complicó resolver.
Juan Celaya: 23 PJ, 2021 minutos. "Cachi" fue uno de los jugadores más regulares a lo largo de la temporada, sumándole aplomo a su gran capacidad física. Incluso, cuando el equipo perdió rendimiento, él se mantuvo en alto nivel.
Leandro Sapetti: 23 PJ, 2025 minutos. Después de no haber podido jugar los primeros dos partidos por lesión, fue titular en todos los siguientes. Tuvo regularidad, fue importante en la circulación del balón y también supo proyectarse. Salvo algún encuentro puntual (como Agropecuario), fue otra garantía en la defensa Violeta.
Marcelo Tinari: 4 PJ, 300 minutos. Aunque parecía muy relegado, las lesiones y la confianza de De la Riva le permitieron tener sus oportunidades. Y supo cumplir. Una grave lesión en Puerto Madryn le puso fin a su temporada.
Renzo Alfani: 6 PJ, 482 minutos. Llegó para el segundo semestre como reemplazo de Alarcón. A pesar de su buena talla e interesantes gestos técnicos, su falta de roce y experiencia lo relegaron en la consideración de De la Riva.
Nicolás Cherro: 2 PJ, 103 minutos. Arribó a Campana para ser el 2 titular, pero una grave lesión en la pretemporada y una dificultosa recuperación lo limitaron. Fue titular ante Independiente Rivadavia y entró también en Tucumán, donde un cabezazo suyo en el palo fue la antesala al 3-2 que marcó Ramiro López.
Cristian González: 6 PJ, 526 minutos. Su incorporación fue como relevo de Cherro, pero De la Riva lo notó faltó de forma física y futbolística y lo relegó. Recién ante la sucesión de lesiones y la falta de confianza para con Alfani, el DT lo rescató. Y el ex Morón y All Boys, entre otros, cumplió sobradamente, dando muestras de firmeza y experiencia junto a Celaya en la parte más caliente del campeonato.
Marcos Martinich: 7 PJ, 477 minutos. Llegó como alternativa para Sapetti y demostró capacidad tanto para jugar como lateral izquierdo como para ocupar la zaga central. Sus oportunidades fueron limitadas por la regularidad de Sapetti y Celaya.
Federico Acosta y Lucas Medina: los marcadores de punta surgidos de las divisiones juveniles fueron parte del plantel, pero nunca fueron convocados esta temporada.
Renso Pérez: 21 PJ, 1.831 minutos; 3 goles. En su regreso al club tuvo un gran inicio de temporada, con goles importantes a Boca Unidos, Sarmiento y Riestra y conformando un gran tándem con Flores. La sanción de tres fechas por su expulsión ante Nueva Chicago lo marginaron del equipo y le costó mucho recuperar su mejor versión. Levantó ante Mitre y Morón, pero por suma de amarillas se perdió el juego en Tucumán por el Reducido. Ya es un histórico en Villa Dálmine: acumula 184 partidos y 32 goles en el club.
Gonzalo Papa: 23 PJ, 2070 minutos; 1 gol. El uruguayo fue otro de los puntos altos de la temporada Violeta. Aguerrido para la marca, con gran capacidad (pese a su estatura) para el juego aéreo y sapiencia para ser eje en la tenencia del balón. Convirtió, de cabeza, un gol fundamental ante All Boys.
Ramiro López: 23 PJ, 1.941 minutos; 3 goles. Un mediocampista que no luce a primera vista, pero que es ordenado y que fue importante también para darle identidad al equipo. Se complementó muy bien con Sapetti por la izquierda.
Nicolás Sánchez: 19 PJ, 1.342 minutos; 1 gol. El jugador más técnico del plantel, con características propias de un enganche, aunque también se entregó a la hora de marcar. Lució en la primera parte de la temporada y, después, en la segunda, fue más irregular.
Federico Jourdan: 24 PJ, 988 minutos; 1 gol. Fue alternativa para el mediocampo. Jugador de velocidad, verticalidad y buena pegada, aunque le faltó mostrar mayor capacidad para la resolución de acciones.
Horacio Falcón: 10 PJ, 175 minutos. El histórico "Otto" perdió terreno en la que podría haber sido su última temporada en el club. Apenas fue titular ante Almagro y sus ingresos fueron, por lo general, para tratar de "cerrar" partidos. Llegó a los 429 partidos con la camiseta Violeta.
Federico Recalde: 5 PJ, 93 minutos. Después de 18 meses en los que había tenido mucha continuidad, el juvenil volante (21 años) quedó sumamente relegado en la consideración de De la Riva.
Marcos Rivadero: 10 PJ, 685 minutos; 3 goles. El cordobés llegó en el receso y su rendimiento fue de menor a mayor. Le costó ante Instituto y Agropecuario, pero creció mucho y fue figura en la parte final, con un rendimiento superlativo y goles ante Morón y San Martín.
Claudio López, Leonardo Cisnero y Federico González: Ninguno de los tres mediocampistas surgidos de divisiones juveniles fue convocado esta temporada. "Cafi" sufrió una lesión que lo complicó esta temporada.
Pablo Burzio: 25 PJ, 2.072 minutos; 6 goles. El cordobés, titular en 24 de los 25 encuentros, fue el jugador más desequilibrante de la ofensiva Violeta, aunque alternó partidos muy buenos con otros de mayor irregularidad. Además, junto a Córdoba, supo ser la primera línea de la presión que pregonó siempre De la Riva.
Jorge Córdoba: 25 PJ, 1.811 minutos; 5 goles. El Flaco, titular en 24 de los 25 encuentros, mostró condiciones, capacidad de lucha y entrega. Se brindó siempre por el equipo, aunque le faltó mayor poder de gol (no tuvo suerte en algunas acciones). Su desconsuelo tras quedar eliminado en Tucumán demostró su compromiso.
Santiago Giordana: 13 PJ, 211 minutos. Fue la primera alternativa a la dupla de ataque, pero su falta de efectividad para liquidar situaciones le terminó jugando en contra. Dejó el equipo tras el partido con Flandria (se incorporó a Temperley).
Favio Durán: 15 PJ, 335 minutos; 2 goles. El ex Vélez Sarsfield demostró cualidades técnicas, aunque no tuvo muchas oportunidades concretas (sólo fue titular ante All Boys), porque De la Riva priorizó la entrega de Córdoba y Burzio. Fue clave su gol frente a Mitre en Santiago del Estero.
Juan Manuel Mazzocchi: 1 PJ, 13 minutos. Otro juvenil que quedó relegado y tras jugar un solo partido en la primera parte de campeonato partió a buscar oportunidades al Albacete B de España.
Francisco Nouet: 5 PJ, 34 minutos. Después de ser goleador en Cuarta División y en Reserva, "Pancho" debutó en Primera.
Franco Costantino: Participó de varias convocatorias como jugador 19 y sólo una vez estuvo en el banco.
EL GOLEADOR. CON SU ÚLTIMO TANTO EN TUCUMÁN, PABLO BURZIO LLEGÓ A SEIS EN LA TEMPORADA Y FUE EL MÁXIMO ARTILLERO VIOLETA. LO SIGUIÓ JORGE CÓRDOBA CON 5. AMBOS JUGARON EN TODOS LOS PARTIDOS DEL TORNEO.
ESTUVO SIEMPRE. EL LATERAL FRANCO FLORES ESTUVO PRESENTE EN TODOS LOS PARTIDOS, TODOS LOS MINUTOS.



