Lo que estamos viviendo en el HCD, me recuerda una frase que escuché en una película donde un representante político tenía que definir una elección empatada y decía: "el hombre intelectualmente es un gigante, pero moralmente es un pigmeo; y ahora llego yo, que soy de peso pluma como quien dice, y según donde yo me coloque, de ese lado seguirá la balanza".
Esa situación es un poco lo que estamos viviendo en Campana con nuestra Unión Vecinal, ya que con un peso político relativo tenemos que inclinar la balanza entre dos sectores que en el HCD "polarizan" desde lo ideológico pero "acuerdan" a espaldas de la gente diferentes cuestiones que afectan la "moral" y "la sana administración" de la función pública.
El desvío de fondos del HCD para financiar la campaña electoral del 2017 y la existencia de una contratación de casi $500.000,- para una persona -que debía asesorar a los concejales- y que nadie conoce, entre otras cuestiones; es un tema donde muchos decidieron mirar para otro lado y/o hacer silencio.
Esos mismos concejales son los que algunas semanas atrás levantaron la mano para aprobar la distribución de $4.000.000,- anuales para la financiación de su propia militancia política con la contratación de dos secretarios políticos del HCD y 10 asesores de los bloques.
Esos mismos concejales son los que habilitaron el aumento de las tasas municipales irrazonables y la creación de nuevas tasas –acordando el movimiento de mayores contribuyentes- para entregarle al oficialismo la mayoría necesaria que no hubiera podido alcanzar con los propios vaya a saber uno a cambio de que; y también son los mismos que levantaron la mano para regalar una de las propiedades más importantes de nuestro Municipio (puerto de frutos) a precios irrisorios a empresas multinacionales; sin ningún beneficio para la Municipalidad.
Esos mismos Concejales son los que nos acusaban de tener pactos con unos y con otros; sin pruebas y con la intencion de ocultar los suyos.
Lo que descubrimos en la rendición de cuentas del HCD, demuestra que estos acuerdos para la financiación de la política con el dinero público, no es algo nuevo que se inició en 2018; sino que es la continuación de un pacto entre Cambiemos con UC/PJ +FR que viene desde el 2016, con el cual permitiría desviar el presupuesto del HCD para actividades propias de la política partidaria; como comprobamos en las órdenes de pago –que se abonaba como publicidad oficial cuando en realidad era una actividad de campaña-; y cómo surge de que en todo 2017 se contrató una persona por 40.000,- pesos mensuales (casi 500.000,- anuales) que nadie conoce en el HCD, y que su función principal era asesorar a concejales y personal administrativo y actualizar el digesto legislativo que está desactualizado desde el 2015.
Es importante que los campanenses entendamos como funciona este pacto; porque ésta es una de las formas para poner la mugre debajo de la alfombra, habilitando la corrupción por acción u omisión de muchos dirigentes políticos que esconden la moral en el ejercicio de la función pública.



