Son algunos de los servicios afectados por la medida de fuerza de la CGT y a la que se suman las dos CTA y organizaciones sociales.
Los organizadores aseguran que el paro general del próximo lunes 25 de junio será el más contundente de los últimos años. No habrá: trenes, colectivos, subtes, taxis, vuelos de cabotaje, ni bancos. Además, estará afectada la actividad marítima en los principales puertos de la Argentina y la carga de combustible en las estaciones de servicio.
Tampoco habrá clases en los colegios bonaerenses, y solo se atenderán las urgencias en los hospitales ya que los docentes y los médicos de Provincia también adhirieron a la huelga convocada por la CGT. Se verá asimismo afectada la recolección de residuos y atención al público en las dependencias estatales y del Poder Judicial de todo el país.
La huelga también traerá complicaciones en el tránsito para aquellos trabajadores que no hagan paro y se muevan por sus propios medios para cumplir con sus tareas. En las últimas horas, partidos de izquierda y gremios enrolados en el sindicalismo combativo anunciaron su adhesión a la medida de fuerza y llamaron a un "paro no dominguero" con "amplia participación de los trabajadores en la calle" con cortes, movilizaciones y un acto en el Obelisco.
El titular del Sindicato Único de Trabajadores del Neumático, Alejandro Crespo, precisó que en el plenario del sábado, que se realizará en el microestadio de Lanús, se definirán los lugares y las acciones que se desarrollarán durante la jornada de mañana, que incluirán al menos 23 cortes de calles en todo el país.
Los movimientos sociales, integrados por trabajadores de la economía popular, también se plegarán al paro y anunciaron que realizarán diversas protestas el lunes, que se extenderán durante julio y sumará la realización de una marcha el 7 de agosto para pedir trabajo en el día de San Cayetano.
En este marco, este jueves por la noche, el ministro de Trabajo Jorge Triaca reiteró que el paro "no sirve para nada porque no arregla los problemas de los argentinos" y aseguró que el gobierno está dispuesto al diálogo con la central sindical "el mismo día, al día siguiente, mañana mismo" para acordar "cómo resolvemos los problemas".
Triaca cuestionó a la CGT al señalar que "cada uno toca una sinfonía distinta". "Hay una dirigencia que está dispuesta a acompañar", en tanto que otros "miran el espejo retrovisor, defienden el statu quo o situaciones personales".
Finalmente reiteró la voluntad del Gobierno de seguir trabajando "sobre cada uno de los problemas de los argentinos; lo hemos hecho en mesas de diálogo sectorial; hemos avanzado en distintos sectores desde la energía renovable, la producción agropecuaria, agrícola, la industria, hemos avanzado en cada uno de esos sectores, encontrando soluciones".
Imagen ilustrativa.
Anuncio publicado en el diario La Auténtica Defensa.



