Estamos muy contentos de ser en Campana, aquellos que estamos cerca de los temas más prioritarios para el ciudadano de a pie.
En la última sesión logramos aprobar el acceso al agua potable de la mitad de los vecinos que viven en el Barrio Las Praderas que -actualmente- en pleno 2018 le llevan el agua potable con regador dos veces por semana; y en 3 años de este gobierno municipal ninguno de sus funcionarios le acercó la propuesta.
La semana pasada con el tema de la energía eléctrica de los barrios más carenciados y las obras de inversión en el centro; donde hay que presionar para que EDEN cumplan con la calidad del servicio que tiene comprometido por concesión, y también controlarlo para que invierta porque todos los años quiere ganar más plata e invertir menos. Con los aumentos tarifarios que rigen desde el 2016 ya debería haber finalizado todas las inversiones pendientes, y también cumplir con la obra para la Avenida Rocca que se resiste a realizarla.
Hay otros temas que también nos preocupan, como por ejemplo la situación de las PYMES locales, que se encuentran en un estado de alerta por los altos costos, la bicicleta financiera y la falta de trabajo; o la situación del Hospital Público donde a pesar de que sus trabajadores hacen lo mejor posible, las falencias son notorias y fue público que los propios empleados se lo hicieron saber al Intendente en sus visitas; o también el monopolio de Chevallier que todavía aqueja a muchos de nuestros ciudadanos que son esclavos de este pésimo servicio de transporte que se aprovecha de su situación monopólica para sacar ventaja perjudicando a los trabajadores y usuarios.
En el mismo sentido, en el tema de educación el Servicio Alimentario Escolar y la eliminación o destrucción de los equipos pedagógicos son claras muestras del avance de medidas destinadas a ajustar la educación pública, cuando el sector político no se achica y por el contrario, aumenta el gasto, como por ejemplo con el ñoqui que contrato Sergio Roses por casi $500.000,- en 2017; y en 2018 con los dos secretarios y 10 asesores por casi 4 millones de pesos al año que contrataron Roses, con Calle y Colella.
Esta coyuntura me da a pensar que el Intendente está mal rodeado, porque si nadie le llevó la propuesta del agua potable para Las Praderas, o la extensión del tendido eléctrico de los barrios más humildes; y por otro lado, le llevaron muchas propuestas inmobiliarias que están en marcha y en estudio como el posible Shopping en San Felipe, la modificación de la altura de las avenidas para emprendimientos inmobiliarios, el cambio de la reserva natural a parque nacional de Otamendi para disminuir la restricción de la zona y habilitar los caminos que se necesitan para construir barrios cerrados estilo Nordelta en dicha zona junto al río; por sólo nombrar algunos casos; demuestra que en la cercanía hay muchas personas interesadas en obtener ventajas económicas y no personas preocupadas por las obras prioritarias para la ciudad.
Estas razones son las que deben hacer reflexionar a quienes hoy toman decisiones políticas en Campana, porque los representantes hoy estamos y mañana no estamos; pero la ciudad será el lugar donde vivan nuestros hijos, y las decisiones que tomemos deben ser conscientes, razonadas y tomadas en conjunto con el afán de mejorar el lugar donde vivirán nuestros familiares; evitando dejarse influenciar por quienes se creen con derechos por ser amigos, familiares o compañeros de militancia.



