Esta nueva era de la avenida Rocca es una circunstancia que plantea varios ejes de análisis. Más allá de las múltiples visiones sesgadas por las distintas posiciones políticas, respecto del sentido de la oportunidad o el costo, o las asimetrías que propone en relación a otras necesidades socio urbanas más acuciantes, me interesa analizar algunas cuestiones derivadas del proyecto que habrá de tener un impacto urbano importante.
La primera cuestión es la problemática técnica relacionada con los desagües. Cuando empezó la obra las canalizaciones originales se revelaban sub dimensionadas y obligaron a una modificación que llevó a la ejecución de canales colectores fabricados en el lugar con mayor profundidad que los premoldeados originales. No obstante ello, con el régimen de lluvias actual, donde tenemos descargas pluviales violentas y de copiosos volúmenes derivados del cambio climático, estamos frente a un interrogante. La superficie plana sin la contención de los cordones de veredas y con los canales de desagüe acotados es una situación que produce alguna inquietud que habremos de dilucidar en la primera contingencia climática de esas que últimamente nos sorprenden cada tanto. Es bastante conocido que frente a lluvias importantes la avenida es un río en algunos sectores ya que es el destino natural de las vertientes de gran parte del casco céntrico.
Las obras de desagües del centro son antiguas y se han mostrado insuficientes frente a fuertes lluvias. Veremos que sucede, pero con una cuota de humor poético quiero recordar a Francisco Luis Bernardez, cuando dice "que al final de todo he comprendido, que lo que el árbol tiene de florido, vive de lo que tiene sepultado", o sea que interpretándolo libremente me parece que una revisión de los desagües enterrados era un paso previo a la reforma de modo de minimizar estos riesgos posibles y embellecer la superficie con mejores garantías funcionales.
La segunda visión que me surge tiene que ver con aspectos reglamentarios de la avenida. Los indicadores urbanísticos la benefician y es probable que esas ventajas en algún momento den lugar a nuevas intervenciones edilicias. No imagino el desfile de camiones cargados de materiales, los volquetes para restos de demolición o los camiones mezcladores con hormigón, con el consecuente riesgo de sobrepesos y la problemática de las descargas y fugas de líquidos cementados generando una degradación o destrucción de los pavimentos articulados.
El proyecto de las veredas y zonas vehiculares a nivel es una propuesta interesante ya que revaloriza la circulación peatonal continua y limita ciertamente el dominio vehicular transformando a la avenida comercial en un paseo que recupera una escala y un uso diferente. Si esta ventaja induce a la dinámica de las modificaciones edilicias habrá que plantear controles muy estrictos para la preservación de la calidad de las veredas y pavimentos. En nuestra historia no tenemos antecedentes de ser muy cuidadosos. Y si de eso se trata la preservación de estos espacios del vandalismo y habrá de ser otro desafío a enfrentar.
La tercera observación que me importa destacar tiene que ver con un parámetro subjetivo pero que creo importante y es la cuestión de la "estética" urbana para ponerle un nombre más doméstico. Y aclaró lo de subjetivo ya que lo que para unos es lindo quizás no lo sea para otros, o como decía mi abuela, "sobre gustos no hay nada escrito". Y en este punto me planteo la imagen de muchos frentes desvalorizados. Frente a la escala que tiene la avenida totalmente abierta, con una lectura plana parecida a una ancha avenida de Houston, la relevancia que adquieren ahora los frentes urbanos comerciales va a obligar a más de algún replanteo edilicio.
Quizás sería una oportunidad para establecer algunos parámetros de proyecto en cuanto a materiales, marquesinas, ocupación del espacio público, de modo que las futuras reformas respondan también al mismo lenguaje morfológico de esta nueva propuesta urbana. Estas observaciones no agotan las múltiples que seguramente habrá en las innumerables opiniones que genera cualquier intervención sobre el espacio público.
Mis planteos son en sentido positivo ya que mi visión es que siempre es valioso refuncionalizar y mejorar los espacios urbanos sobre todo creando una nueva cara en este cumpleaños de nuestra ciudad. Pero creo que en paralelo resultaría interesante tener algunas estrategias frente a estos interrogantes.
Arq. Jorge Bader - Matrícula CAPBA 4015



