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» Este artículo corresponde a la Edición del domingo, 30/may/2004 de La Auténtica Defensa.

¿Quién escribe la historia? 29 y 30 de mayo de 1969
Por Dario Martin




Todo estaba dispuesto, hasta el día. La semana venía de muerte en distintos sectores del país, esto no era normal, nada era normal. La tensa bruma del amanecer engulle los primeros pasos, son ellos. A las 11 de la mañana, miles de trabajadores abandonan sus puestos de trabajo. Días antes las asambleas estudiantiles y obreras coincidieron, todo era organizado, todo era una bola gigante de nieve en la ladera de la montaña. Se dispone como medida, quitar el transporte público del casco de la ciudad. Comienzan los primeros gases en las calles Rioja y General Paz. El gobierno no les permite el acto, pero no avisa de buenas maneras, y dispone una cantidad de hombres armados para despejar, apalear y reprimir. Y siguen llegando columnas de obreros, el gremio SMATA y Luz y Fuerza resisten, avanzan hacia el punto de reunión. Los comercios cierran las puertas, el clima comienza a calentarse, a pesar del mayo frío de las sierras y se corre la primera noticia. Máximo Mena, muerto. El sindicato de mecánicos pierde un compañero y comienza a rodar la historia. Un cuchillo de gran filo atraviesa las páginas del movimiento obrero latinoamericano. Se produce el cordobazo. La resistencia y la represión. Las injusticias que suelen provocar hambre y miseria a los trabajadores.

El cordobazo es muerte. Es pánico y apoyo popular. Son estudiantes. Son obreros, comerciantes, niños y ancianos. Córdoba alza su voz de lucha y los militares retroceden y se acercan con balas, gases y bombas. Pero nadie entrega su dignidad y detrás de aquel día aparece hoy un fantasma. El gringo resiste y no deja más que dedos sobre piedras, palos y armas que caen del cielo. El gringo sigue y resiste y nadie lo distingue, mezclado y enardecido, nada es como hoy y se puede distinguir de los llamados dirigentes gremiales, fofos y burocratizados a la enésima potencia. Las fogatas en las calles, la resistencia a morir, como lo marca el estado. Un gobierno que no les pertenece y que no representa a la mayoría. Y como toda historia, sólo cuenta la verdad del gobierno, no cuenta la verdad de los muertos y se esfuma para esperar otro momento. Agustín Tosco es apresado y acusado de ser jefe de guerrilla urbana. Condenado a 7 meses de arresto en varios lugares, para despistar a los compañeros.

Así, el tiempo lo recuerda. Pero nadie más. Ningún homenaje dice que fue un gran hombre. El movimiento obrero hoy retrocede y deja tras sus pasos hambre, explotación y miserias varias para que los buitres coman de las carroñas. Muchos pretenden hacer creer que llegan a los talones y se comparan con el cordobés. Nacido un 22 de mayo de 1930, Agustín José Tosco, de familia humilde y trabajadora en las cercanías de Río Cuarto, localidad de Coronel Moldes. A los 20 años era elegido delegado, en un taller electromecánico. En 1953 ganaba la conducción del gremio Luz y Fuerza de Córdoba. Un año más tarde llega a secretario gremial del secretariado nacional de la Federación Argentina de Trabajadores de Luz y Fuerza (FATLYF). En 1972, encontrándose preso, es elegido como secretario adjunto de la CGT Regional. Lamentablemente, el gringo Tosco, muere en la clandestinidad un 5 de noviembre de 1975. El cortejo fúnebre es atendido por una enorme multitud que marcará a fuego, los ojos de aquellos años, de aquellos compañeros.

¨… Nuestra posición es que debe llevarse adelante la unidad de acción, la unidad en la lucha de todos los sectores populares, democráticos y revolucionarios y trabajar constantemente para construir una fuerza capaz de expresar verdaderamente las aspiraciones de nuestro pueblo, de una transformación a fondo de su situación económica, política, social y cultural.

El esfuerzo que hay que realizar es muy grande y evidentemente no resulta fácil concretarlo. Pero estimamos que en breve tiempo, por las propias necesidades históricas que se plantean, regará esa unidad orgánica, plasmada, respetando las lógicas diferencias de enfoques y de prácticas, y uniendo lo fundamental que es la común posición antidictatorial, antioligárquica y antiimperialista por la justicia social, la soberanía popular y la liberación nacional…¨

Reportaje a Agustín Tosco, 1972. Fuente: La Fogata Digital (www.lafogata.org)

Una vez más queda claro, el movimiento obrero tiene historia y también memoria. Es para dejar claro sobre el ¨título¨ de revolucionario, el de ser defensor de los trabajadores o el mero reto a combatir, debe ganarse. Muchos seguramente, después de poner comunicados de prensas, piensan que lo son. Otros hablan de sus peripecias dentro de los gremios y muestran las oficinas. Hablan de los históricos triunfos de los sindicatos en sus años y no recuerdan a los desaparecidos, vendidos vilmente por sus propias manos, de las dictaduras militares que nos golpearon.

Recordar no es vivir en el pasado, solo es recordar. Vivir dignamente no es recordar y la lucha es reivindicar nuestro destino truncado por burócratas. Tal vez en un nuevo 29 y 30 de mayo nos encontremos, esta vez para ganar. Esta vez para llevar la llama de la victoria y no las cenizas de nuestros mártires.

Dariomartinamaru@yahoo.com

El autor es miembro del Centro de Estudios Literarios y Periodísticos del taller-Escuela Mariano Moreno.


 
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