Estaba contra las cuerdas tras el 0-0, pero UAI Urquiza falló tres ejecuciones consecutivas y lo aprovechó. Su arquero Dobboletta fue la figura: dos atajadas y un gol para asegurar el pase a 16vos de Final, instancia en la que podría jugar con el Millonario.
Esa esquiva historia que Villa Dálmine mantenía con la Copa Argentina desde 2011 parecía repetirse otra vez: UAI Urquiza había convertido sus primeros tres penales y el Violeta había fallado sus dos ejecuciones. Así, estaba decididamente contra las cuerdas, sin margen de error. Sin embargo, desde allí resucitó este equipo que está en reciente proceso de formación y preparación y que por lo ofrecido a lo largo de los 90 minutos no merecía un cierre tan decepcionante. Es que el Furgón ya no volvió a convertir ningún disparo, mientras González, Molina y Ballini le dieron el empate al campanense, que luego festejó con un monumental cierre de su arquero Dobboletta: atajada y gol, para que Villa Dálmine vuelva a superar una instancia de Copa Argentina después de siete años; para que el club embolse el cheque por 560 mil pesos por su pase a 16vos de Final; y la posibilidad de enfrentar en la próxima instancia ni más ni menos que a River Plate (el actual bicampeón juega el domingo frente a Central Norte de Salta).
Sí: todo eso valió esa milagrosa reacción.
Después, obviamente, hay mucha tela para cortar por tratarse de la primera presentación de un equipo prácticamente nuevo. Pero, a la vez, también existen numerosos atenuantes para morigerar el análisis de la actuación del equipo de Felipe De la Riva.
El entrenador había calificado de "incómodo" a este compromiso de Copa Argentina, porque caía muy temprano en el inicio de la pretemporada y porque, encima, Villa Dálmine lo afrontaba con un equipo nuevo: ocho de los once titulares que presentó ayer llegaron recientemente a Campana. Y los dos jugadores de mayor jerarquía (Matías Ballini y Emanuel Molina) arribaron casi sin rodaje en las últimas temporadas.
Por eso, y porque se encontró con un rival casi inofensivo, que también atraviesa un proceso similar, el análisis no debe ir mucho más allá de las intenciones. Y en ese sentido, el Violeta quiso mostrar un sello de los conjuntos de De la Riva: orden para defender y orden para avanzar. En el primer aspecto, casi no tuvo inconvenientes, porque UAI Urquiza lo inquietó poco y nada. Y en el segundo, lo consiguió hasta plantarse en terreno ajeno; después, profundizar le costó mucho y allí se notó, por ejemplo, la inactividad de Molina (impreciso en algunos pases) y la falta de trabajo y conocimiento entre líneas.
En cuanto a lo individual, los puntos más destacados estuvieron en el tandem González-Martinich (se entendieron en la zaga central), en Sansotre (sólido por su andarivel) y en Ballini (clave por su despliegue y capacidad para recuperar). En tanto, Jourdan alternó buenos arranques, con malas decisiones, pero se mostró como la carta más peligrosa del Violeta. Igualmente, claro está, todos los flashes se los quedó Juan Ignacio Dobboletta, quien casi no tuvo trabajo en los 90 minutos y se termino vistiendo de héroe en la definición por penales.
Ahora, para Villa Dálmine, será tiempo de festejar, regresar al trabajo y entrar nuevamente en esa "incomodidad" de tener que preparar un compromiso oficial en pleno proceso de pretemporada. Una situación difícil de explicarle a los simpatizantes Violetas, ilusionados con enfrentar a River Plate en Formosa (¿el domingo 29?) por el pase a los Octavos de Final de este apasionante certamen que es la Copa Argentina.
EL PARTIDO
Villa Dálmine salió al campo de juego con la formación que había confirmado Felipe De la Riva. Y en cuanto a lo táctico, un 4-4-2 bien marcado, con Molina a la derecha del doble 5 que conformaron Ballini-Spinaci, y con Jourdan a la izquierda. Sin embargo, en la dinámica del encuentro, Spinaci avanzaba para presionar la salida prolija que intentaba UAI Urquiza. Y por momentos, en la tenencia del balón, Molina se cerraba a espaldas del mediocampo rival para tratar de generar un pase entre líneas, dado que Ballini y Spinaci no rompían el tándem en torno al círculo central.
Por eso, la mejor opción del Violeta para conseguir verticalidad era Jourdan, quien bien abierto a la izquierda encontraba espacios. Sin embargo, en el arranque del juego, no decidió bien y malogró los primeros avances del equipo de nuestra ciudad.
En ese arranque, los dos equipos intentaban ser prolijos con la pelota en la salida, pero caían en imprecisiones propias de este inicio de pretemporada cuando intentaban romper líneas.
Sin embargo, Villa Dálmine fue marcando la tónica del partido, presionando más alto que su rival y jugando con mayor convicción ante el repliegue rival. Eso le permitió avanzar en bloque, solventado en el buen entendimiento que mostraron González y Martinich para sacar el balón limpio desde el fondo.
En ese contexto, entre los 12 y los 20 minutos, el Violeta logró llegar al área de Pietrobono, generando incluso dos chances. En la primera, tras un centro de Sansotre desde la derecha, ni Comachi ni Estigarribia lograron conectar el balón. Y luego, Jourdan definió alto de emboquillada cuando el arquero de UAI había quedado a mitad de camino tras un rebote.
Pero pasó ese momento y el encuentro se hizo muy lento, mostrando a ambos equipos en busca de aire nuevo. Fueron minutos en los que todo se pareció demasiado a un partido amistoso de pretemporada. De hecho, recién a los 40 minutos se volvió a dar una situación de peligro y fue nuevamente para el equipo de Felipe De la Riva: centro de Jourdan desde la izquierda y cabezazo de Comachi que salió muy cerca del palo.
En el reinicio, Federico Recalde reemplazó a un golpeado Spinaci y el Violeta perdió claridad en el centro del campo, pero ganó en despliegue. Así fue adueñándose del trámite ante un rival al que le costaba mucho salir de su campo. Incluso, en los primeros 10 minutos, el equipo de nuestra ciudad inquietó con dos pelotas cruzadas: una de Molina para Jourdan (llegó exigido) y otra de Alvacete para Estigarribia (no cabeceó bien).
Y de esa manera siguió el juego: con Villa Dálmine con mayor capacidad para recuperar y manejar el balón, pero, claro está, con pocas ideas para profundizar. Por eso, el juego se fue encaminando al 0-0, más allá de algunos arranques en velocidad de Jourdan que asomaron peligrosos, pero que terminaron mostrando dificultades del volante para decidir en los metros finales.
Las últimas dos chances del encuentro también fueron para el campanense: una escalada de Sansotre, quien anunció demasiado su centro bajo; y un remate frontal de Estigarribia que Pietrobono resolvió con firmeza.
Entonces llegó la definición por penales. Y todo se puso rápidamente muy negro para Villa Dálmine, porque UAI Urquiza convirtió sus primeras tres ejecuciones (Baglivo, Treppo y Chao), mientras que Pietrobono le atajó a Jourdan y Martinich. Así, recién González logró marcar para el Violeta, que había quedado obligado a un milagro: anotar sus tres ejecuciones y evitar las dos de su rival. Y el milagro se dio: Dobboletta desvió el remate de Barrionuevo (que luego dio en el travesaño); Molina convirtió; Pietrobono elevó su remate; y Ballini estableció el 3-3 con mucha frialdad. De esa manera terminó la serie de cinco penales por lado.
Lo que siguió fue todo de Dobboletta: ya agrandado, se quedó parado en el centro del arco y le adivinó la intención a Cozzoni, para luego calzarse el traje de héroe al convertir la siguiente ejecución y desatar el delirio de todos los simpatizantes Violetas que se encontraban en la popular local, detrás del arco de la definición.
No era para menos: desde 2011 que Villa Dálmine no superaba ninguna eliminatoria de Copa Argentina. Y, encima, ésta lo pone a la espera de un enfrentamiento histórico: si River Plate le gana el domingo a Central Norte de Salta será su próximo rival.
SÍNTESIS DEL PARTIDO
VILLA DÁLMINE (0) (4): Juan Ignacio Dobboletta; Nicolás Sansotre, Cristian González, Marcos Martinich, Juan Ignacio Alvacete; Emanuel Molina, Matías Ballini, Renzo Spinaci, Federico Jourdan; Martín Comachi y Marcelo Estigarribia. DT: Felipe De la Riva. SUPLENTES: Juan Pablo Lungarzo, Fernando Alarcón, Agustín Bellone, Federico Recalde, David Gallardo, Gastón Martiré y Francisco Nouet.
UAI URQUIZA (0) (3): Ignacio Pietrobono; Francisco Di Fulvio, Enzo Baglivo, Ramiro Ríos, Rodrigo Chao; César Borda, Gonzalo Cozzoni, Franco Aragón, Gabriel Seijo; Isaac Suárez y Manuel López. DT: Cristian Aldirico. SUPLENTES: Nicolás Selleslagh, Ignacio Bandera, Nicolás Fernández, Federico Barrionuevo, Cipriano Treppo, Juan Fernandez y Julián Vivas.
GOLES: no hubo.
CAMBIOS: ST Recalde x Spinaci (VD); 12m Treppo x Seijo (UAI); 15m Barrionuevo x Suárez (UAI); 29m Nouet x Comachi (VD); y 32m N. Fernández x Aragón (UAI).
AMONESTADOS: Estigarribia (VD); Di Fulvio, Chao y Barrionuevo (UAI).
CANCHA: Chacarita.
ÁRBITRO: Sebastián Ranciglio.
DEFINICIÓN POR PENALES. Por Villa Dálmine patearon: Jourdan (atajado), Martinich (atajado), González (convertido), Molina (convertido), Ballini (convertido) y Dobboletta (convertido). Por UAI Urquiza ejecutaron: Baglivo (convertido), Treppo (convertido), Chao (convertido), Barrionuevo (atajado), Pietrobono (desviado) y Cozzoni (atajado).
LOS JUGADORES CELEBRAN CON EL CHEQUE DE 560 MIL PESOS QUE RECIBIÓ EL CLUB POR AVANZAR DE RONDA.
DELIRIO. DOBBOLETTA YA CONVIRTIÓ SU REMATE Y VILLA DÁLMINE CONSEGUÍA ASÍ REMONTAR EL 0-3 EN LOS PENALES.
EMANUEL MOLINA. SE NOTÓ QUE AL VOLANTE LE FALTA RITMO Y CONTINUIDAD FUTBOLÍSTICA. SERÁ CLAVE PARA EL FUNCIONAMIENTO OFENSIVO DEL EQUIPO DE DE LA RIVA. EN LOS PENALES, MOSTRÓ CATEGORÍA PARA EJECUTAR.
PRIMER EQUIPO. CON OCHO REFUERZOS COMO TITULARES, ESTA FUE LA PRIMERA ALINEACIÓN DE LA TEMPORADA DE ESTE NUEVO VILLA DÁLMINE. ARRIBA, DE IZQUIERDA A DERECHA: MARTINICH, ESTIGARRIBIA, GONZÁLEZ, DOBBOLETTA, SPINACI Y ALVACETE. ABAJO: COMACHI, BALLINI, MOLINA, SANSOTRE Y JOURDAN.
ACOMPAÑAMIENTO. A PESAR DE LA LLUVIA, LOS SIMPATIZANTES VIOLETAS OFRECIERON UN BUEN MARCO EN LA TRIBUNA POPULAR LOCAL DEL ESTADIO DE CHACARITA. EN LOS PENALES, VIBRARON CON LA REACCIÓN DEL EQUIPO.
CENTRAL CÓRDOBA (SDE) ELIMINÓ A VÉLEZ
Renso Pérez marcó en el 1-1 del tiempo regular. Luego, los santiagueños se impusieron en los penales.
Ayer, en la continuidad dee los 32vos de Final de la Copa Argentina, Central Córdoba de Santiago del Estero dio una nueva sorpresa en este certamen al eliminar a Vélez Sarsfield.
El encuentro, disputado en cancha de Temperley, comenzó con los santiagueños al frente gracias a un gol de Renso Pérez, quien se incorporó al Ferroviario tras dejar Villa Dálmine. Luego, en el segundo tiempo, el Fortín llegó al empate por un tanto de Matías Vargas.
Por ello, la definición fue por penales, donde Central Córdoba no falló y Vélez sufrió con las ejecuciones de Lucas Robertone (desviado) y Nazareno Bazán (atajado por César Taborda).
Así, el elenco santiagueño embolsó 560 mil pesos y espera ahora por el ganador del cruce entre Tigre y Guillermo Brown de Puerto Madryn, que jugarán mañana jueves en cancha de Deportivo Morón.
La programación de la Copa Argentina continuará hoy con un nuevo duelo de 32vos de Final, cuando desde las 22 horas se enfrenten Banfield y Lamadrid en cancha de Arsenal de Sarandí.
#Imágenes | El festejo de la heroica clasificación, primero con la gente que dijo presente en San Martín y posteriormente en el vestuario. Villa Dálmine sigue en la @Copa_Argentina y espera rival: será River Plate o Central Norte de Salta.#TodosJuntos. #DaleViola. pic.twitter.com/VVV0TABDPn
— Club Villa Dálmine (@VillaDalmineOK) 18 de julio de 2018



