A esta altura del partido ya nadie puede ignorar que el gobierno de Cambiemos sólo busca favorecer a los grupos económicos más concentrados de la economía en detrimento de los sectores populares y la clase media.
Esto se verifica por las decisiones que en la mayoría de los casos el poder ejecutivo toma a través de decretos eludiendo al Congreso ante el temor de que los legisladores no acompañen estas medidas. Es lo que Macri viene haciendo desde el primer día cuando todavía nos prestaban los "mercados" y estábamos lejísimo de caer a los pies del Fondo.
Lo que más nos debiera preocupar es la comprobación que prácticamente todas las imposiciones del FMI coinciden exactamente con la política económica que el gobierno viene implementando desde que asumió a fines del 2015, discrepando en algunos casos con la velocidad en que se debe ejecutar el ajuste. Es notable que según hemos podido conocer, lo único que Macri no está dispuesto a aceptar es posponer el incremento de las rebajas de las retenciones a la soja y prefiere conseguir ese dinero que dejará de percibir mediante un mayor ajuste en el denominado "gasto social". O sea que es más sanguinario que el propio FMI.
Esta determinación de ajustar a quienes tienen menos posibilidades económicas se ve reflejada en la disminución de alrededor del 50% en las asignaciones familiares de los trabajadores que habitan zonas desfavorables, esto es el sur y ciertas regiones del norte. Esos importes más altos eran compensaciones porque en el sur el costo de vida es más alto y en el norte los salarios son menores. Estas asignaciones más altas también tenían como finalidad favorecer la radicación de argentinos en esas zonas estratégicas de baja densidad demográfica. Esta decisión además de ser un recorte de salario para miles de familias implica un golpe a las economías regionales que la están pasando realmente mal.
Para que nadie ignore que las políticas del FMI son las mismas que el gobierno macrista está llevando a cabo desde diciembre del 2015, Christine Lagarde en su breve estadía en nuestro país dijo, entre otras cosas, "Venimos con mi equipo a alentar los avances masivos que se están consiguiendo", "El programa que diseñamos juntos no muestra sus resultados en un mes, pero claramente conduce al éxito en términos fiscales y de política monetaria" y agregó que "En el programa que planteamos existe un mínimo de recursos fiscales para ser dedicado al gasto social".
Con pequeños cambios de estilo, son declaraciones que bien podrían ser dichas por nuestro presidente.
Es curioso que haya gente que rechaza la intervención del FMI en nuestra economía porque tiene memoria de las nefastas consecuencias de sus políticas y todavía apoya al actual gobierno. Quizás tengan la esperanza que a iguales políticas sean distintas sus consecuencias, lo que sería un caso único en la historia de la humanidad.
Lo cierto es que el ajuste que empezó mucho antes del desembarco del Fondo, provoca consecuencias horrorosas. El jueves los recortes en el mantenimiento de las escuelas de nuestra provincia provocaron la explosión de una garrafa tipo zeppelin en la escuela 49 Nicolás Avellaneda de Moreno que se usaba como calefacción. Por la explosión murieron la vicedirectora de la escuela y un auxiliar. Una integrante de la cooperadora contó que "Seis expedientes tenemos de reclamos y mirá cómo terminó".
PD: Esta columna repudia el ataque al teatro ND Ateneo, claramente zona liberada, donde se estrenó el documental "El camino de Santiago" dirigido por Tristán Bauer.



