Estos findes con tanto frío son ideales para hacer unos ricos panes para comer con hamburguesas caseras o jamón y queso. Se pueden hacer en horno de todo tipo. La foto del pan que acompaña esta nota es una producción que hice en casa con horno chileno, de tambor a leña. Uno de los secretos está en el agregado de extracto de malta a la preparación. Se consigue en las dietéticas, y si no, pueden reemplazarlo por una miel suave. El extracto de malta ayuda a la fermentación, le aporta humedad al pan y sobre todo, un sabor particular.
INGREDIENTES
- 20 grs. de extracto de malta
- 1 kg. de harina 0000
- 600 grs. de leche
- 40 grs. del Levadura.
- 100 grs. de manteca
- 100 grs. de azúcar
- 15 grs. de sal (2 cucharaditas)
PREPARACIÓN
Disolver la levadura en la mitad de la leche a temperatura ambiente, añadir el azúcar y el extracto de malta. Mezclar con cucharada de madera y añadir de a poco la harina cernida con sal. Por último, agregar la manteca blanda y el resto de leche y el azúcar.
Amasar bien hasta que resulte una masa suave y homogénea. Cubrir con una bolsita o un lienzo y dejar descansar sobre la mesada hasta que duplique su volumen. Cortar porciones de masa de 120 gris.
Bollar y dejar descansar 20´, siempre cubiertos para no secar la superficie de los panes.
Estirar con los dedos dándoles forma levemente cilíndrica; estibar sobre placa en mantecada, dejando 1 cm. entre uno y otro. Cubrir y dejar duplicar su volumen.
Cocinar a 200ºC durante 20´. Una vez cocidos, humedecer la superficie con agua o bien pintar con chuño.
Para preparar el chuño, hay que disolver 1 cucharadita de fécula de maíz en 300 CC. de agua fría; colocar en una cacerola y llevar a ebullición. Dejar entibiar y utilizar. La función del chuño es dar brillo a la corteza de los panes de Viena, incluso hace que se ablande un poquito y no queden tan secos.



