Con una procesión y una misa vecinos del barrio participaron del emotivo día pidiendo por el santo Patrono del trabajo, pan y paz.
Este martes 7 de agosto se conmemoró el día de San Cayetano, patrono del pan, trabajo y paz. La vida de este Santo se caracterizó por ayudar al prójimo, por su entrega a las personas más necesitadas y, sobre todo, se destacó por su manera austera de vivir, entregando todo lo que tenía.
La procesión comenzó en Zárate y Tomas Murray; constaba de cuatro paradas: para rezar por los niños, otro para el trabajo, por los enfermos y por último rezar por la paz que se hizo en la puerta de la Capilla.
Valeria Fernández directora del programa "Banquitos Trabajo y Encuentro" de la ONG de Puertas abiertas al trabajo solidario estuvo presente en el lugar y expresó "es la primera vez que podemos participar de estos eventos de religiosidad popular porque coincide justo que los martes trabajamos acá en el barrio. El trabajo es necesario para toda la familia". El grupo se originó en 2010 en Buenos Aires, pero luego tomaron contacto con el Padre Bernardo Huges y en el barrio de nuestra ciudad asisten todos los martes para fortalecer las fuentes de trabajo. A Fernández le tocó hacer una reflexionar y orar en la parada del trabajo un fragmento de Mateo sobre el milagro de la multiplicación de los panes. "Sabemos que la falta de trabajo genera mucho dolor. Creemos en este Jesús que nos invita a compartir para que el trabajo y el pan alcancen para todos", expresó.
La misa fue presidida por el padre Giovanni Guarino quien transmitió los saludos del Obispo, Monseñor Pedro Laxague, a toda la comunidad. "Estuvo muy lindo, la capilla estaba llena y el clima era de mucha fe. A San Cayetano le pedimos paz, pan y trabajo. Un pedido que siempre está vigente pero que en la actualidad se fortalece mucho más por la realidad que vivimos", expresó Rodrigo Golán.
Luego agregó, "la gente de San Cayetano es gente que no sólo reza por la paz, el pan y el trabajo sino que día a día lucha por conquistarlos".
Sin importar el clima, situación económica del país o problemas que cualquier ser humano pueda padecer, la fe de aquel que suele participar en el fiesta de San Cayetano es particular y emotiva.
EN LINIERS
En Liniers todos coinciden en que hay menos fieles que otros años. "La gente no tiene plata ni para venir", dicen. En el interior de la iglesia ubicada en la calle Cuzco al 100, las manos de los feligreses se confundían en un inmenso más de esperanza y lágrimas, tal vez esperando esa señal del santo para cumplirle una necesidad o simplemente para agradecer por algo.
Pese a la fuerte oposición de la Iglesia a la legalización del aborto, el debate histórico en el Senado de este miércoles, en la peregrinación no se vieron carteles "pro vida", sólo algunas expresiones puntuales de fieles, como llevar el pañuelo celeste atado. En cambio el arzobispo porteño, Mario Poli, en su homilía pidió directamente a los senadores que no voten la ley: "No interrumpan la tradición de legislar para el bien común".



