Septiembre es el MES de LA BIBLIA, por lo que es bueno recordar de la importancia de ella para nutrir en este tiempo nuestro Espíritu con la "Palabra del Señor", para renovarnos y desarrollarnos como personas, en nuestro cuerpo, espíritu y alma.
Tenemos muchos ejemplos en "La Biblia" "La Palabra de Dios", de cómo hacerlo.
El Apóstol Juan en su Evangelio nos dice: "Pero cuando venga el Espíritu de verdad, él os guiará a toda la verdad; porque no hablará por su propia cuenta, sino que hablará todo lo que oyere, y os hará saber las cosas que habrán de venir". (Juan 16:13).
Cada vez que buscamos a Dios meditando en Su Palabra, los hijos de Dios, tenemos al Espíritu Santo, para guiarnos por el camino a seguir, y para vivir en la verdad.
Dios le decía a Josué que debía meditar en La Palabra (el libro de la ley, …de las instrucciones) de día y de noche para asegurarse de hacer todo lo que allí está escrito, y entonces prosperaría su camino y todo le saldría bien (Josué 1:8).
El Salmista David también nos dice que, si meditamos en la Palabra de Dios de día y de noche, seremos como ese "árbol plantado junto a corrientes de aguas, que da su fruto a su tiempo, que su hoja no cae; y todo lo que hace prosperará". (Salmo 1:3)
Es importante ´meditar´. Una vez que hemos leído La Palabra o que hemos escuchado la exposición de Las Escrituras al asistir a una iglesia o en la radio, tómese tiempo para estar a solas con Dios, para meditar, qué es lo que el Señor le quiso decir a usted, en particular.
Isaías dice que: "los que esperan a Jehová, tendrán nuevas fuerzas" (Isaías 40:31). Puede escuchar La Palabra, o sea que le entre por un oído y le salga por el otro,… o puede detenerse, … y hacer una pausa, aquietar su alma y su espíritu, y orar: Señor, ¿qué me quieres decir? ¿Cómo se aplica esta palabra a mi vida? ¿Qué es lo que tengo que hacer para que esto se cumpla? Mientras medita, estará esperando en Jehová.
Jesús dijo: "Yo soy la vid, y ustedes son los pámpanos" (Juan 15:5). Cuando yo espero en el Señor, el fluir de Jesús viene a mí, a fortalecerme y a iluminarme; empiezo a entender el propósito de Dios para mí, a ver las circunstancias como Dios la ve: que para Él nada es imposible, que Él todo lo puede, que Él todo lo sabe.
Al esperar en Él, al tomarme este tiempo para meditar en Su Palabra aceptamos que Su presencia nos fortalezca, que Su unción se manifieste, y que Él mismo se nos revele, es como que Jesucristo, que es la vida verdadera, empieza a llenarme de Su naturaleza y a través de cada fibra de mi ser, fluye Su naturaleza divina. Mi fe aumenta, así como mis esperanzas; además el coraje, el denuedo y la osadía para enfrentarme a toda adversidad porque se produce un intercambio en el que yo le estoy dando a Dios toda mi debilidad, y Él me da todas Sus fuerzas.
Es por eso que Pablo dice: "cuando soy débil, entonces soy fuerte" (2 Corintios 12:10). Pablo aun declara, que el Señor le dijo: mi poder se perfecciona en la debilidad. (Vers. 9).
Amigo lector: le desafío, no solo a estudiar y oír la Palabra del Señor sino a meditar en ella, a esperar en Dios, y le garantizo que recibirá nuevas fuerzas.
"Lee La Biblia", medítala, estúdiala, desmenúzala, aférrate a la promesa del Señor, que si lees y haces todo lo que Dios te dice, serás prosperado en todas las cosas que emprendas, porque El será tu guía y tu protector en el camino que queda por delante, tomados de su mano.
Busca una iglesia que enseñe de Cristo y La Palabra de DIOS. "La Biblia"
¡Dios te bendiga! ¡Hasta la próxima semana! Luis Rodas
Rivadavia 447 - Campana - Tel. 427296 - 437492 - luisgurodas@yahoo.com.ar




