Este último tiempo se ha reunido el Consejo urbano para tratar algunos temas puntuales que surgieron como inquietud del ejecutivo municipal y obligan a reformulaciones el código de planeamiento. Mi pregunta a la luz de estos hechos es ¿Quien nos marca la agenda?.
El interés sectorial con sus demandas utilitarias o el interés superior del plan de futuro que debimos haber trazado. Así es como estamos convocados a debatir aspectos fragmentarios de un todo sin saber si el todo está en concordancia con esos parciales segmentos coyunturales.
Si no tenemos en claro que queremos como destino de nuestra ciudad futura es muy difícil decir que esperamos de cada uno de esos reclamos sectoriales y entonces el debate se circunscribe a simples opiniones parciales sobre la conveniencia o inconveniencia circunstancial de las demandas.
De una vez por todas creo que es necesario sentar los ejes directores de un plan maestro de la ciudad y determinar la visión concurrente de todos los actores responsables en el modelo de ciudad que queremos para después ver cómo encajan las demandas sectoriales en ese plan.
No son las partes las que dictan el destino del todo sino a la inversa es el todo el que establece cómo concurre cada parte al plan global. Y si no basta esta visión me permito sugerir a quienes deben decidir qué lean a Alain Jorda.
Este teórico afirma que los motivos por los que los Planes Estratégicos locales suelen fracasar se deben a dos cuestiones fundamentales: "primero, carecen de una visión de futuro de la ciudad y no logran implicar a los actores locales en la implementación de las actuaciones propuestas en el Plan, y segundo son creados por la institución pública sin tener en cuenta las verdaderas expectativas de la sociedad, esto genera entonces, además de una gravísima falta de coherencia en las políticas municipales, dos otras graves consecuencias: es casi imposible que aparezcan sinergias con la sociedad y alianzas estratégicas con los verdaderos actores responsables de aplicar o aceptar esos planes."
Jorda avanza en su análisis en un desarrollo teórico muy profundo respecto de los pasos que él considera fundamentales para el éxito de una planificación urbana. Dice entonces que "se necesitan dos cambios profundos para evitar los errores que inducen al fracaso. El primero de ellos es incorporar un primer capítulo nuevo a todo Plan Estratégico.
Un primer capítulo llamado Plan de Futuro y cuya definición, a cargo del conjunto de actores locales, y que debe ser el primer paso en la definición del Plan Estratégico. El segundo cambio profundo está en una nueva filosofía en la organización municipal, donde los responsables de la aplicación se constituyan en una caja de resonancia, coordinadora de las voluntades manifiestas en el debate con todos los actores sociales, dispuestos a la corrección de rumbos y a la revisión permanente de objetivos y acciones."
Esto no agota ni se constituye en la síntesis del pensamiento de este planificador urbano, es solo un fragmento de su posición filosófica respecto de un modo de hacer ciudad. Pero sirve para ilustrar a nuestros decisores haciéndoles conocer qué hay mucho estudiado respecto de la planificación urbanística que sería interesante respetar antes de pretender hacer ciudad por pedazos.
Arq. Jorge Bader - Matrícula CAPBA 4015



