LUIS FERNANDO CINGOLANI, nació en Campana. el día 18 de abril de 1.928. Su padre, Fernando Cingolani, era oriundo del pueblo de Cingoli, Italia, de la zona de Porto Recanati; habiendo llegado como muchos otros inmigrantes de esa época a nuestro suelo en busca de nuevas oportunidades, desde una Europa conmovida por la primera guerra mundial; formando pareja con doña Sofía Luchini, nacida en Argentina.
Las vicisitudes laborales lleva a la familia a vivir en varias localidades, desde la Boca en Capital Federal; Las Palmas, Lima en la provincia de Buenos Aires; y Galarza en Entre Ríos, hasta que se asientan definitivamente en la ciudad de Campana, donde pusieron un Despacho de Bebidas y siendo concesionarios de Bodegas Viñedos López dedicándose a la venta de vinos. Para esto Luis Fernando ya venía trabajando con su padre desde su adolescencia.
Se casó con "Tití" Ravera, integrante de una tradicional familia campanense, y tuvieron tres hijos; Mónica, Darío y Gabriel; quienes les dieron cinco nietos: Juan, Malena, Lucas, Benicio y Albertina.
Uno de los recuerdos más arraigados que solía contar Luis a algún amigo de su estancia en Las Palmas, es que teniendo muy corta edad, había sido testigo en el despacho de bebidas de su padre de un duelo criollo entre dos parroquianos de los cuales uno de ellos resultó malherido.
En la década del 50, se abre el Bar Cingolani en la esquina de 9 de Julio y San Martín; siendo la sociedad denominada Cingolani, Chehede y Cía.
Allá por los 60, la firma amplía sus rubros sobre la calle 9 de Julio, inaugurando la Confitería Cingolani, que se transformó en una de las más importantes de la ciudad en el rubro de Servicios de Lunch y Confitería para fiestas, cumpleaños y casamientos. En este período también la firma Cingolani, Chehede y Cia. inicia además otro negocio en el rubro de la Rotisería y Pizzería sobre la antigua calle Real, en el local donde hoy funciona el Banco Francés.
Corría la década del 70 cuando los siempre emprendedores Luis Fernando Cingolani y su esposa "Titi" abren la "Vinería Cingolani" con la representación de Bodegas López en exclusividad, Bodegas La Caroyense, y Bodegas Viñas Riojana, a lo cual anexan posteriormente un Autoservicio de Comestibles. ¿Quién no recuerda que en esa época podía saborearse en Campana ese vino con sabor a uva chinche de La Caroyense llamado Tinto Frambua?
Terminando la década, en 1980, arranca con la concesión del Restaurant del recordado Club ESSO, en sociedad con sus cuñados la cual mantiene hasta 1996; atendiendo además los Bailes de Primavera clásicos de esa época en esa institución. Posteriormente fue concesionario del Buffet del Campana Boat Club.
Pero de un hombre no se habla solo de su vida, sino de su rastro y la huella que ha dejado en esta tierra: Participó en diversas instituciones de bien público, sociales y deportivas de nuestra Comunidad; siendo siempre reconocido como una persona afable, divertida y servicial; haciendo de la amistad un culto. Se destaca en su juventud como arquero en varios equipos de fútbol locales competitivos.
Tanguero de alma, hacía gala de una memoria inusual. Gardeliano por convicción donó al "Museo Pedro Gati" de Campana una colección completa de Carlos Gardel grabada en long plays, la cuál atesoraba de sus tiempos de juventud.
Activo participante en la agrupación "Amigos del Tango", mostraba sus dotes de cantante en todas las reuniones, festejos y homenajes; siendo uno de los más entusiastas seguidores del 2x4, siempre junto a su compañera "Titi" de toda la vida.
Para el festejo de sus 90 años, pidió a cada uno de los asistentes que trajeran un alimento no perecedero, y días después fue recorriendo distintas instituciones de servicio para los más necesitados de la Comunidad Campanenses, entregando lo recolectado.
Ejemplo de vida y ejemplo de Comerciante, será siempre recordado por la comunidad campanense donde supo cosechar cantidad de amigos y ser un gran esposo, padre y abuelo de una familia muy querida. ¡Hasta siempre Luis!



