Hace más de 40 días que no puede ver a su hijo, porque así lo decidió la madre. "Lo extraño mucho, y cada día que pasa hacé de cuenta que es como un mes", dice Matías Quinteros.
Hace poco más de 40 días que la vida de Matías Quinteros (22) se transformó en un pequeño infierno. Desde el 21 de septiembre que no puede ver a su hijo quien, además, 2 días después, cumplió su segundo añito de vida.
"Dejamos de convivir con la madre del nene y acordamos un régimen de visitas provisorio, hasta que se dictamine el definitivo, aparentemente en noviembre. Pero de buenas a primeras, ella decidió que no lo vea más hasta ese momento. Entonces, en el mejor de los casos, voy a pasar más de 70 días sin poder verlo. En el peor, me agarra la feria judicial y ni me quiero imaginar", relata.
Según informa Matías, el régimen de visitas acordado con la madre del nene era lunes, miércoles y viernes; y sábados y domingos alternados, de 11 de la mañana a 7 de la tarde.
"Arrancamos así a mediados de agosto y en septiembre me dijo que ya no lo podía ver hasta que salga el acuerdo definitivo. Yo hice presentaciones en todos lados: la Fiscalía, la Comisaría de la Mujer y la Familia… hasta con un Juez de Garantías. Pero nada… Cualquiera puede pensar que esperar hasta noviembre no es tanto. Pero lo extraño mucho, y cada día que pasa hacé de cuenta que es como un mes. Como dice el dicho: la justicia lenta no es justicia. Yo necesito que alguien haga entrar en razón a la madre de mi hijo", concluye el joven padre.
“La justicia lenta no es justicia", dice el joven padre.



