De cara a los próximos comicios, los votantes deberíamos reafirmar más que nunca una posición realista y aislar las ilusiones potenciadas por las nuevas tecnologías. Mirar menos el celular.
La recuperación de la figura de la ex presidenta en las encuestas viene siendo sondeada hace varias semanas. Su discurso de más de una hora en el Primer Foro Mundial del Pensamiento Crítico convocado por Clacso el pasado lunes también generó nuevos movimientos en el juego político. "Los Hitlers modernos" machacó la ex presidenta, sintetizando la imagen de otros representantes de la oposición como M.A. Pichetto. Dos días después, el espacio liderado por el senador rionegrino, Sergio Massa y J.M. Urtubey difundía otra foto con nuevos adherentes y afirmaba proponerse como una tercera alternativa al macrismo y el kirchnerismo.
Si la habilidad de Cristina es graficar con pocas palabras a sus adversarios -recuérdese el término "machirulo"-, la de Pichetto es manejar un trabajoso doble discurso que la ex presidenta intentó dejar en claro. Ante las cámaras de tv el senador es un ferviente opositor a Cambiemos y no menciona a Cristina Fernández; en el Congreso critica con altura la gestión de la ex mandataria y logra diferenciarse (ambos tienen larga experiencia en el recinto); en tanto en definiciones puntuales -como cuando fue consultado por las manifestaciones en contra del Presupuesto 2019- muestra una hilacha elitista y discriminatoria. De allí su nuevo apodo: Pichetto pidió deportar a los extranjeros que participaron de las protestas, aseguró que la inseguridad en Perú disminuyó tras fomentar la emigración a países como el nuestro y pidió reevaluar la atención de extranjeros en los hospitales públicos.
La "Alternativa Federal" cuenta en 2019 con la misma ventaja que contó Cambiemos en 2015, se sabe poco de ellos. Ese desconocimiento vale en nuestros días, contribuye a fomentar esa futurología euforizante característica de una sociedad hiper mediada por el desarrollo de las "nuevas" tecnologías, que promete todos los días un avance, el desarrollo de una nueva y más precisa app. Para escanear la altura del piso a un cielorraso, acompañar nuestro ritmo cardíaco, proponernos ejercicios mentales y rutinas físicas, rastrear a nuestra mascota, en fin, lo que necesitamos para hacer más felices nuestros días. Se espera de las tecnologías El Gran Cambio, mientras se asiste a modificaciones auxiliares, a versiones similares con mejor diseño. Una parte de la sociedad todavía deposita un alto nivel de entusiasmo en el capitalismo.
Los partidos políticos que ya fueron gobierno cuentan menos con la capacidad de ilusionar. Habiendo perdido el poder, están obligados a una autocrítica, deben indagar dónde o cómo falló la empatía. Forzados a actualizarse discursivamen-te como una app, encontramos la semana pasada una entrevista de Axel Kicillof nada menos que en la revista Forbes Argentina con el subtítulo "no somos anti-empresa". A su vez se conoció que visitaron la Argentina fondos de inversión y bancos extranjeros que pidieron entrevistarse con el referente económico del FPV dado un escenario más incierto de cara a las elecciones. Desde el kirchnerismo modificaron su discurso, el tinte no es netamente opositor sino que analizan futuras herramientas de gobierno: renegociación de la deuda con el FMI y políticas expansivas de demanda efectiva.
En tanto, la estrategia política de Cambiemos (la ilusión de felicidad con globos amarrillos) trasvasa a las nuevas fuerzas políticas (y el electorado debería anticiparse). Desde el gobierno tienen ahora puesta su atención en la cumbre del G20 a celebrarse el viernes 30 y sábado 1 de diciembre; será el evento diplomático más importante en la historia de nuestro país, que le permitirá al presidente fotografiarse con los principales líderes a escala global y renovar el apoyo internacional a su mandato. Se reforzarán las medidas de seguridad con ese fin, se esperan mejores y nuevos avances respecto de los operativos para la final de la Libertadores.



