Andrea Angeleri y Nicolás Frontan Cafferatta son padres de trillizos de 18 meses. Uno nació con Síndrome de Down, y en agosto le detectaron un tumor maligno a otro. Nicolás sufrió una descompensación y le tuvieron que realizar una cirugía a corazón abierto. "Ratifico mi fe en Dios, ese Dios que todo lo puede y que los milagros existen", dice Andrea, quien dejó de creer cuando supo que le tenían que extirpar un riñón a uno de sus bebés.
Andrea Angeleri y Nicolás Frontan Cafferatta son padres de Santino, Olivia y Thiago, trillizos de 18 meses. Uno de ellos nació con Síndrome de Down. Pero otro de los pequeños, en agosto de este año fue diagnosticado con un cáncer (tumor de Wilms) el cual tuvo que ser extirpado de inmediato, perdiendo el riñón derecho, e iniciando el tratamiento de quimioterapia correspondiente.
Pocos días antes de la Navidad, la familia debió viajar a Montevideo, Uruguay, para cumplir con unos trámites legales. La estadía era por un par de días. Sin embargo, Nicolás sufrió una descom-pensación. Conduciendo el auto familiar, como pudo llegó al Hospital Evangélico de la capital uruguaya. Horas más tarde, fue intervenido quirúrgica-mente a corazón abierto donde le colocaron un cuádruple by pass, tras sufrir un infarto.
Andrea pudo volver a Campana con sus dos chiquitos para cuidar a Thiago pero, su esposo es el sostén económico de los cinco, trabajaba de forma autónoma y debido a la situación se han quedado sin ingresos momentáneamente.
NO RESISTIR Y ACEPTAR
Angeleri usó su cuenta de Facebook y el 26 de diciembre publicó que su esposo ya fue derivado a piso y que evoluciona favorablemente. "Es un milagro, gracias a todos por sus oraciones, la unión hace a la fuerza".
"Voy a dar cierre a un 2018 terrible –relata Andrea Angeleri en su muro de Facebook- , el peor año de mi vida lejos. Para darle la bienvenida a un 2019 lleno de paz, amor y salud por sobre todas las cosas (aunque el amor ya lo tenemos). Cuando mis amigas armaron cadenas solidarias, jamás me imaginé que podían tener semejante alcance. Hace años que vengo enojada con Argentina, criticando al país, a los gobiernos y a su gente... pero hoy tengo que reconocer que su gente es única, que he visto la solidaridad en todos los niveles: con gente conocida, con amistades y con personas que jamás vi en mi vida, con otras que están a miles de kilómetros, es increíble.
"No voy a nombrar a nadie porque fueron muchas las personas que me han escrito a diario, que se han preocupado, que se han movilizado, considero que sería feo e ingrato olvidarme de alguien, pero cada uno de ustedes sabe que los tengo presente.
"Dejé de creer en Dios cuando un 24 de agosto me decían que mi bebé tenía un tumor en un riñón y había que extirparlo, me enojé muchísimo... me costó procesar, entender y sobre todo sanar. Pero hoy ratifico mi fe en Dios, ese Dios que todo lo puede y que los milagros existen. Lo qué resistes, persiste. Lo que aceptas, te transforma".
Seres queridos y allegados iniciaron esta semana una campaña que comenzó a viralizarse por redes sociales.
SANTINO, OLIVIA Y THIAGO SON LOS TRILLIZOS DE ANDREA Y NICOLAS



