El año 2018 terminó con pérdida de valiosos argentinos. Jaime Torres, representante de la cultura latinoamericana a través de la música, con una posición abierta hacia la técnica, nuevos instrumentos, pero con esencia argentina y latinoamericana.
Osvaldo Bayer, escritor, periodista, dirigente gremial y esencialmente con una posición de defensa de los más desprotegidos, "los más desahuciados, los de abajo, los amasados con un barro sagrado que ni ellos conocían", tal como señaló Horacio González. Bayer hace que los argentinos tengamos conciencia de la larga historia de crímenes de las minorías privilegiadas y anti populares en nuestra patria.
Héctor Timerman también fue una víctima, profundizaron y aceleraron su enfermedad cancerígena obligándolo a limitar su tratamiento y lo hicieron presentar a declarar en momentos innecesarios con un estado físico muy deteriorado. El único objetivo era destruir imágenes de la gestión anterior, sembrar la duda sobre acuerdos que perjudicaban a nuestro país, nunca se probó esa acusación desmentida por autoridades internacionales. También en la justicia hubo reacción de tres juezas que absolvieron a Milagro Sala de acusaciones terribles e imposibles de probar.
Todo esto nos obliga a repensar, a aplicar nuevos análisis como la lucha de las madres y abuelas de Plaza de Mayo que impidió la eliminación de condenas a responsables de la dictadura militar.
El 2018 también nos llevó a situaciones económicas terribles, aumento del riesgo país, destrucción y disminución de la industria nacional, desocupación, hechos que demuestran la crisis profunda a la que nos lleva este gobierno que tiene como objetivo esencial solo el interés de un sector burgués reducido y la negociación con el FMI.
No es que no existan alternativas, tenemos por ejemplo la experiencia de Portugal, país en el que llegó al poder nacional una alianza entre opositores al modelo antipopular. Será un gobierno opuesto al que nos conduce privilegiando a unos pocos, esto es posible de lograr mediante elecciones que opten por otro modelo de país.
La esencia es la lucha, así como luchaba Bayer con objetivos que apoyaban la voz de los humildes, como Timerman defendía, aún enfermo, sus posiciones diplomáticas correctas, como Jaime Torres seguirá interpretando lo fundamentalmente americano.
Expresó muy bien el uruguayo Pepe Mujica, preso varios años durante la dictadura, "no hay derrota definitiva, ni victoria definitiva, sino lucha". En lucha tiene siglos nuestra nación y América Latina pero no logran eliminar sus ideales.



