Suscribiendo los principios del Pacto Global de Naciones Unidas para el Desarrollo Sostenible, la unidad académica busca compartir knock how y generar articulaciones en distintos ámbitos de la ciudad y nuestra región. "Mientras más complejo todo se presenta, más importante es trabajar en equipo; trabajar con los demás. Hay que generar sinergias con la mejor versión de cada uno para trabajar colaborativamente", reflexiona Nora Taret, directora de la Unidad Académica Armonía.
La reciente firma de un convenio de "Colaboración e intercambio recíproco" entre la Unidad Académica Armonía y Fundición Titania -metalúrgica local con más de 100 empleados que genera productos de alta calidad y de exportación- se inscribe como un nuevo hito en la mirada estratégica que Nora Taret tiene de la institución educativa que dirige y su rol en la sociedad campanense.
El acuerdo tiene por objetivo establecer entre las partes una relación que favorezca la realización de tareas de investigación, capacitación, servicios, desarrollo, promoción y prácticas profesionales que resulten de interés común entre ambas partes.
Según lo explica, la visión de la Directora del Armonía no se limita a la oferta de una pedagógica de vanguardia, como por ejemplo instrumentando la filosofía educativa Reggio Emilia en los niveles Inicial y Primario del colegio, la formación bilingüe o facilitar el acceso a las nuevas tecnologías a sus estudiantes, sino además, asumiendo de forma proactiva la adhesión a los principios del Pacto Global de Naciones Unidas para el Desarrollo Sostenible de 2015 y que pone a la educación en el centro de la escena para alcanzar los 17 objetivos definidos por los 169 países integrantes, entre ellos, la Argentina.
"Pensando el lugar que ocupa nuestra institución educativa, dentro de lo que es el Pacto Global para el Desarrollo Sostenible, sabemos que hay tres ejes a trabajar: el Económico, el Social, y el Estado. Esas tres dimensiones coinciden en un centro y ese centro, ese pilar del que se nutre el resto es la Educación", señala Taret, quien dentro de ese contexto acordó brindarle a Fundación Titania un programa de contenidos corporativos.
"En el caso de Titania hemos desarrollado una propuesta concreta a través de nuestro Instituto de Formación Superior, que tiene que ver con la capacitación y formación de la cultura empresaria, el desarrollo de las capacidades blandas, y la comunicación efectiva de las empresas, entre otros contenidos, que están perfectamente en línea con el Pacto Global de Naciones Unidas. Como institución educativa, estamos hablando de salir a buscar y encontrar necesidades de formación en las empresas de la ciudad, y brindar un servicio, sea en espacios de la propia empresa, es decir lo que se conoce como capacitación "in company", o en nuestra institución, según se necesite, e incluso en espacios compartidos de formación con otras organizaciones y personas de nuestra ciudad. En este contexto, hablamos también de colaboración e intercambio recíproco. Esta acción se suscribe en la mirada integral que tenemos de la sociedad de la que formamos parte, hablamos de Campana y la región, y nos hace involucrar en programas tales como la creación de la Red Campana de Organizaciones de la Sociedad Civil; la formulación una nueva edición del Programa de Capacitación en la Sustentabilidad y Desarrollo de esas organizaciones; o programas y proyectos de sustentabilidad ambiental que bajamos a nuestros alumnos y llevamos a otras escuelas, articulando con la Municipalidad de Campana, el INTA, el CICAZ, y Parques Nacionales. Proyectos que también podemos compartir y potenciar con los intereses en responsabilidad social empresaria de diferentes firmas de la zona", señala Taret.
¿Cuál es la respuesta que encuentra a esta mirada?
En general es buena y muy buena. Pero no empezamos ayer, ni estamos improvisando. Cada vez encuentro más interlocutores que entienden que mientras más complejo todo se presenta, más importante es trabajar en equipo; trabajar con los demás. Hay que generar sinergias con la mejor versión de cada uno para trabajar colaborativamente.
¿Por ejemplo?
Desde hace 8 años estamos haciendo de puente entre los proyectos de formación ambiental para los niños que transitan el nivel Primario y el resto de las escuelas públicas y privadas a partir de una alianza con el CICAZ en el programa ECO. O en el nivel Secundario a través de un proyecto solidario en el que se apoya a jardines de infantes. También acopiamos papel usado, el nuestro y el de varias empresas. Lo vendemos a una papelera y ese dinero se destina a necesidades específicas de familias carenciadas de la ciudad… casi como una economía circular. Nosotros visualizamos un hilo conductor en estos programas, y atraviesan los diferentes niveles educativos de nuestra institución. Pero a su vez, articulamos con las empresas que son proactivas en implementar políticas de Responsabilidad Social Empresaria, a partir de nuestra experiencia previa y la de ellos, para diseñar proyectos en el que se trabajen la conciencia del uso de los recursos en la infancia. De manera tal que, en el futuro, cuando esos niños estén a cargo, sean nuestros dirigentes, tengan un mejor manejo de los recursos a tanto a escala personal o familiar, como industrial o en cualquier emprendimiento ya sea comercial o productivo. Lo mismo para la actual Generación Z, los chicos que están transitando el secundario y pronto estarán en condiciones de tomar decisiones. Lo vemos todos los días: el simple hecho de embolsar nuestros residuos domiciliarios y depositarlos en lugares adecuados para que sean recolectados es un compromiso mínimo y valioso del que muchos no tienen conciencia o no le dan la importancia que tiene en términos de escala e impacto ambiental. Ese desvío de conducta, el no respeto de cierta conciencia ecológica mínima, en general es muy difícil de revertir en el adulto.
En los niños está la llave…
Es un trabajo integral y a largo plazo en el que tenemos que acordar todos. Por nuestra parte, más que promover o general conferencias para adultos, vamos a proponer e insistir en generar formación en los niños, y que ellos sean agentes de cambio de una forma natural y persistente. Desde lo que significa el cuidado de los recursos en todos sus aspectos: desde la luz que quedó prendida en una habitación donde no hay nadie, la canilla que gotea indefinidamente, la generación de basura y su manejo.
¿De qué manera?
Múltiples. A través del Instituto de Formación Superior del Armonía podemos generar un proyecto de formación de docentes y líderes educativos para que tengan las herramientas para generar propuestas y proyectos en articulación con empresas que trabajan en la Seguridad y el Ambiente para la formación de los alumnos, que se vayan replicando y profundizando en el tiempo. Por ejemplo, nuestro proyecto Un mensaje de Vida en el Tiempo, de punta a punta, dura 6 años: desde que el chico ve plantar el árbol en su escuela, y lo cuida, ve su crecimiento durante todo su tránsito escolar. Perfectamente, ese proyecto se puede transformar en una propuesta de formación de los que están a cargo de los distintos niveles de enseñanza para implementar verdaderamente conciencia ambiental. En paralelo, las empresas que están interesadas en promover el cuidado del Ambiente, podrían articular con nuestro nivel superior para la sensibilización efectiva y formación de adultos en estas cuestiones que no son menores. También se puede articular con Parques Nacionales, con el INTA, como ya lo hemos hecho, porque son entidades públicas que cuentan con profesionales especializados. En abril se abre un Parque Nacional en nuestra ciudad, y de alta complejidad. Entonces, es necesario que en la agenda de la ciudad esté la visión de transferir a los vecinos qué podemos hacer ahí, qué valor tiene, cómo estar orgullosos de ese espacio, cómo cuidarlo. En ese sentido, estamos generando propuestas concretas a aquellas empresas radicadas en nuestra región que estén interesadas en la promoción y el cuidado del Ambiente a través de la difusión, la formación o la implementación de programas que podemos diseñar, ajustar e implementar juntos. Para eso necesitamos generar convenios y articulaciones. Entonces estamos posicionándonos en ese centro que tiene que ver con la articulación con los distintos actores de la ciudad, con la educación para el desarrollo sostenible, en tres niveles: el de la educación propiamente dicha, el de las empresas, y el de las organizaciones de la sociedad civil. Posicionarnos estratégicamente en ese centro y la unidad académica como paraguas en sus diferentes niveles ha ido desarrollando y acumulando experiencia como para generar propuestas educativas o de formaciones específicas.
El acuerdo tiene por objetivo establecer entre las partes una relación que favorezca la realización de tareas que resulten de interés común entre ambas partes.



