Tras haber quedado seleccionado como staff del grupo Malevo, Rodrigo Vallejos viajará este martes al otro lado del planeta. "Quiero nutrirme de experiencias y seguir avanzando", asegura.
En sólo tres meses, la actividad diaria del bailarín campanense Rodrigo Vallejos (21) giró por completo tras haber audicionado y quedado seleccionado dentro de la compañía de Danzas Malevo. "Me enteré por Internet en noviembre, me anoté y audicioné. Éramos 25 casi 30 bailarines. A los dos días me llamaron para confirmarme que había quedado para viajar a Japón, junto a dos o tres más", cuenta a La Auténtica Defensa y asegura: "tenía pensado ir a lo de Malevo para probar, medirme en mis habilidades y para ver qué tengo que mejorar, no había considerado quedar e irme 11 meses afuera del país".
Rodrigo tuvo que preparar para su presentación en Capital Federal una secuencia coreográfica tanto en boleadoras, como en bombo y zapateo. Además le agregaron el mismo día una secuencia coreográfica de zapateo "para que uno aprenda y ellos ahí ven la agilidad".
Este martes 26, Vallejos viajará junto a 11 bailarines hacia Japón, específicamente a Universal Studios de Osaka donde formará parte de la atracción del parque: "vamos a hacer cinco shows por día en distintas partes del lugar". A la par otro grupo viaja a Francia con el director de la compañía, mientras que otra tropa se queda en Argentina.
La Compañía de Danza Malevo fue creada en 2015 por el director, coreógrafo y bailarín Matías Jaime. Un año después recibió la distinción argentina "Marca País" en reconocimiento a su contribución a expandir y difundir la cultura argentina por el mundo. Incluso el renombrado programa de televisión estadounidense "América’s Got Talent" les abrió las puertas para poder mostrar y difundir su arte. A partir de entonces, festivales y programas de televisión de Francia, México, Egipto, Rusia y otros países formaron parte de su agenda.
"Malevo hace un trabajo distinto desde lo musical, no hace falta bailar sobre una pista folklórica sino que podés bailar sobre Mickel Jackson, Madona, flamenco, acrobacia, murga. Es un grupo que logró una visión y apertura más moderna del zapateo tradicional argentino y manteniendo siempre su esencia y pureza, logran así una combinación perfecta. Es un show pensado para entretener al público", comenta el bailarín campanense.
Desde los 6 años está metido en el mundo del folkclore, iniciando su camino en el taller de Estela Ayerbe y Rafael Tapia. "Hacía Danzas Tradicionales y estilizaciones, a los 15 me designaron para pertenecer al Ballet Martín Fierro en el grupo mayor. Ahí empezó el trabajo más duro con boleadoras y bombos", recuerda. Tanto Ayerbe y Tapia por ese entonces contrataban profesores de distintas partes de la Argentina que venían a dictar seminarios. "Ahí me fui nutriendo", asegura. A los 18 comenzó a dictar clases, y actualmente dirige un grupo de jóvenes entre 9 y 14 años que se llama "Resiliencia Folk" en el espacio Nuevo Tiempo. Mientras dure la experiencia nipona, Franco Ellemberger ocupará su lugar. A la par, estudia la Licenciatura en Folklore y Tango (UNA).
A pesar de su corta edad, esta no es su primera experiencia internacional. Con el Ballet Martín Fierro ya realizó giras a Uruguay, Colombia y Europa. "Ahora es la primera vez que viajo tan lejos y por tanto tiempo. Muchos me dicen lograste vivir de lo que te gusta, pero la realidad es que no, yo ya vivía de lo que me gusta. Doy clases, y trabajo en "Bailando Tango" en el Sofitel. Uno puede vivir de lo que le gusta sin ser un artista de alcance masivo", aclara y señala que si bien Malevo "es una oportunidad muy buena, no sabía si era lo que quería. Entendí que es una oportunidad para aprender y todo lo que me traiga de Japón será para luego plasmarlo en el grupo o proyectos a futuro. Quiero nutrirme de experiencias y seguir avanzando. Campana me dio un estilo y una forma de bailar. El Ballet Martín Fierro, me formó no solo en el escenario sino abajo, en cómo uno se relaciona, cómo uno trabaja, cómo uno se autoexige. Hay que trabajar, cuidarse y respetar al compañero y puedo llevar algo de eso a Japón", concluye.
De izquierda a derecha: Matias Jaime director de Malevo y atrás el campanense Rodrigo Vallejos.
Vallejos desde los 6 años que está metido en el mundo del folkclore siendo alumno del Taller “Folkclore para todos".



