El entrenador de Villa Dálmine destacó la predisposición de sus jugadores para adaptarse al terreno y las condiciones climáticas.
Empapado, pero feliz. Así terminó el partido el entrenador Walter Nicolás Otta. Y con esa sonrisa llegó a la conferencia de prensa que brindó tras la victoria de Villa Dálmine sobre Almagro anoche en Mitre y Puccini.
"Demostramos que somos un equipo difícil", comenzó señalando el DT. "El estado de la cancha no nos favorecía por tener jugadores como Miño o Molina, pero creo que entendimos el partido que teníamos que jugar y tuvimos la suerte de abrir el marcador muy rápido. Eso nos permitió estar mucho más tranquilos".
En ese aspecto fue determinante la actitud de su equipo en el tramo inicial del partido. "El mensaje fue que teníamos que buscar hacer el primer gol y que teníamos que entender el partido que teníamos que jugar. Que si nos equivocábamos intentando pasar la pelota en zonas donde había mucho riesgo, íbamos a sufrir", reveló Otta sobre la charla previa al juego.
Con este triunfo, Villa Dálmine llegó a cuatro victorias en fila en Campana y a cinco partidos sin recibir goles en Mitre y Puccini. "El equipo como local se ha hecho fuerte y eso es muy bueno. Corregimos el problema que tenía este equipo respecto a la cantidad de goles que recibía y con esa fortaleza y con la calidad de jugadores que tenemos de mitad de cancha hacia adelante nos animamos a soñar", afirmó el entrenador.
En cuanto a la decisión de devolverle la titularidad a Lucas Cuevas en lugar de Federico Recalde, el cordobés explicó: "Necesitábamos ganar y buscamos mayor profundidad. Y la verdad es que Lucas hizo un partido tremendo, quedamos muy contento con él".
Finalmente, Otta analizó esta victoria pensando en el próximo compromiso que tendrá Villa Dálmine, el domingo 3 frente a Platense en Vicente López: "Hoy logramos tres puntos importantísimos para ir ahora a cancha de Platense mucho más tranquilos, sabiendo que seguimos adentro de zona de clasificación al Reducido".
Foto: Twitter @VilladalmineOK



