Pese al aumento de su facturación, el Mundial de automovilismo no pudo evitar, nuevamente, los números rojos la pasada temporada. Las caídas se triplicaron en 2018
La Fórmula 1 no levanta vuelo en lo económico y sigue arrastrando pérdidas que prácticamente se triplicaron en 2018, pasando de u$s 44 millones en 2017 (€ 38,6 millones) a 110 millones de dólares (96,6 millones de euros), el año pasado.
Sin embargo, la competición facturó u$s 1.827 millones (€ 1.605 millones de euros), un 2,46% más que el año anterior. "Hicimos inversiones muy importantes en nuestro negocio durante los últimos dos años que contribuyeron a los resultados actuales, incrementando la delización entre el público tanto en los circuitos como a través de nuestras plataformas", armó el consejero delegado de la Fórmula 1, Chase Carey, quien luego contó: "Para 2019 extendimos los contratos con Azerbaiyán, Sky Alemania y agregamos nuevos sponsors".



