Se realizan en plena calle sin el correspondiente aviso a las autoridades ni señalización por parte de la empresa encargada.
Es una de las imágenes más peligrosas que nos ofrece casi a diario la ciudad. Sin embargo, se sigue repitiendo y ninguna entidad parece poder intervenir para ponerle punto final. Son los trabajadores de empresas de servicios públicos que realizan reparaciones en medio de las calles sin señalizar ni cortar el tráfico de vehículos, poniendo en riesgo no solo sus vidas sino también la de automovilistas y peatones.
Ayer por la mañana, un nuevo episodio de este tipo fue registrado por el celular de una vecina en 25 de mayo y avenida Rocca. Una escalera se elevaba varios metros por encima de la carpeta asfáltica y, apoyada sobre el tendido eléctrico, mantenía suspendido en las alturas a un operario, que ni siquiera llevaba puesto casco de seguridad.
Otra de las esquinas donde en los últimos tiempos se han repetido estos imprudentes procedimientos es en 25 de mayo y Belgrano. Allí, un periodista de La Auténtica Defensa capturó en más de una oportunidad a trabajadores interviniendo en el medio del triple cruce que dicha esquina constituye junto al boulevard Lavalle.
En esa intersección, además de autos y motos que a menudo se lanzan en bajada a elevada velocidad, transitan varias líneas de colectivo. Cualquier vehículo que ignore las precarias advertencias que suelen estar realizando otros operarios en el piso –que a la vez deben controlar el tránsito y prestarle asistencia a su compañero en la escalera- puede terminar desencadenando una tragedia.
A menudo, las empresas de servicios subcontratan las operaciones de mantenimiento y reparaciones. A su vez, estos proveedores suelen tener bajo su dominio varias localidades, lo que hace que estén respondiendo órdenes de trabajo de aquí para allá y sin tiempo real de solicitar los permisos o asistencias municipales correspondientes.
Pero lejos de constituir una excusa, estos procedimientos ponen en evidencia la necesidad de reforzar los controles por parte de las empresas de servicios, las propias contratistas y las distintas esferas municipales competentes. Porque si bien las intervenciones no suelen extenderse por más de una hora, generan complicaciones en la circulación y pueden atentar contra la integridad de los vecinos.
La Dirección de Tránsito es uno de los órganos encargados de velar por el correcto uso del espacio público y recorre la ciudad registrando los desvíos. Pero la fugaz aparición de estas contratistas de servicios, que se desplazan a otra zona una vez concluida su tarea, hace de su supervisión un desafío muy difícil de concretar.
De ser detectadas en pleno trabajo, es responsabilidad de la Dirección de Tránsito señalizar el lugar, reordenar de manera segura el flujo vehicular a su alrededor y, si correspondiese, labrar un acta de constatación a ser elevada al Juzgado de Faltas.
Todavía no se han registrado incidentes de gravedad producto de estas intervenciones. No obstante, los riesgos siempre están al acecho y solo con prevención se los puede mantener a raya.
Días pasado en 25 de mayo y avenida Rocca
Otra intervención imprudente realizada meses atrás en 25 de mayo y Lavalle



