"¡Llamá a la policía!" gritó el asesino varias veces desde el patio. Azucena Cuevas fue asfixiada por Víctor Hugo Mieres, quien dormía de prestado en un galpón de la vivienda.
Azucena tenía 76 años y hacía 2 que había enviudado. Estaba sola. El pariente más cercano, sería un hermano que vive en Córdoba. Fue así que le hizo un lugar en el galponcito de la casa a Víctor Hugo Mieres (49), de profesión albañil, quien se mantenía a changas.
"Eso le pasó por buena", dijo una vecina a La Auténtica Defensa sobre Azucena, mientras que otro vecino relató que hace unos 4 meses atrás tuvieron que intervenir porque Mieres, alcoholizado, le había pegado y lo echaron del lugar.
Sin embargo, se ve que Azucena, de buen corazón, aceptó las disculpas del caso y lo perdonó. Incluso, aparentemente, le guardaba el poco dinero que iba juntando para que no se lo gaste. De hecho, fue el mismo Mieres quien relató a la policía que luego de asesinarla, entró a la vivienda de Azucena buscando su dinero para salir de copas.
La policía recibió el alerta del 911 aproximadamente a las 3:45 de la mañana de ayer. Fue la vecina de la esquina quien llamó, al escuchar a Mieres gritando en el patio "¡Llamá a la policía!, ¡Llamá a la policía!", sin entender qué estaba pasando.
Al llegar al lugar, en Cordeau al 1200, en el barrio Lubo, Mieres le dice a los uniformados que el miércoles 13, alrededor de las 15, había asesinado a Azucena en el galponcito que él dormía. Habían discutido. Le ató las manos, y luego la asfixió con un toallón de color rojo y blanco, dejándola tendida sobre su cama. Interviene el fiscal Matías Ferreirós, de la UFI 2.
El macabro hecho sucedió en esta propiedad
Cordeau al 1200. Azucena había quedado sola y le prestaba un galpón para que durmiera quien terminaría siendo su asesino.
En el galponcito transformado en pieza, Mieres asfixió a su amiga. Hacía 4 meses le había pegado y vecinos de la cuadra lo echaron del lugar.



