Una charla imperdible con este empresario del karting que tiene una dilatada trayectoria en la denominada escuela del automovilismo y que se encuentra al frente del kartódromo de Zárate. "Sé que arranqué de casualidad, pero también sé que voy a terminar en este ambiente junto a los míos", remarca.
En la intimidad de la confitería del kartódromo de Zárate, café de por medio, Juan Carlos Tardito, empresario del Karting de dilatada trayectoria, se sienta para analizar el momento de esta escuela del automovilismo. Y rápidamente marca la cancha: "Son momentos duros, difíciles, donde debes tener todo en claro para no caer en un error que te pueda salir muy caro", explica en su primer comentario
-¿Cómo se mantiene un kartódromo como éste, que para seguir siendo el mejor necesita siempre de una inversión importante?
-Lo dijiste vos, es así. Acá vos venís y tenés todo, pero hay que tener gente trabajando, siempre estás invirtiendo y este presente desde lo económico no te acompaña de la forma que se necesita. Yo veo cómo se manejan los motoristas y pienso por qué quieren ganar tanto en un momento como el que vivimos en tan poco tiempo. Hay algunos que se bandean mal, hay otros más concientes que también tienen resultados sin la necesidad de tratar de juntarla toda en una carrera. Por eso digo que ni una ni la otra es válida: hay que buscar lo ideal, que es lo que intento con este kartódromo. Hay que tener el equilibrio justo y te voy a ser sincero: a veces no logro lo que deseamos conseguir. Esto no es fácil.
-Tenés muchos años en el karting y cuando digo que fuiste el pionero creo no equivocarme, ¿no?
-Sí, es cierto. Mis hijos por aquellos años corrían en karting, pero en las calles allá en San Martin y era complicado hacerlo entre los autos y colectivos, algo realmente increíble. Solo los que estamos en esta locura que hay por esta pasión quizás lo entendemos. Los chicos siempre quieren correr y un día alguien me hizo saber porque no me llegaba hasta el autódromo de Buenos Aires para ver si podíamos correr allí, donde me atendieron y me sacaron si se quiere hasta enojados con mi locura. En esos años yo trabajaba en Presidencia y un día tomando café, mientras esperábamos para salir con el Presidente, llega a la oficina el Secretario Privado de la Nación, que al verme me preguntó cómo andaban los pibes míos con el karting. Le dije que bien, a pesar de correr en la calle. Ahí me miro y me dijo que eso era una locura, que no podía ser que no hubiera un predio para eso. Entonces le conté lo del autódromo y me miro sorprendido por mi respuesta. Me dio una tarjeta y me dijo: ‘Tengame al tanto que allí deben correr’".
-Y te atendieron.
-Como te imaginaras fue el mejor trato que recibí en mi vida. Enseguida se armó todo. Me acuerdo que Oscar Gálvez se puso a mi disposición y allí arrancamos armando un circuito dentro del propio dibujo del autódromo. Y ahí arrancó la historia de los kartódromos. A mí me nombraron presidente del karting en una comisión armada par tal empredimiento y comenzó para que luego venga todo lo conocido.
-Le quiero preguntar a Juan Tardito persona, no al dirigente ni al empresario, ¿cuál fue el mejor momento con el karting en tantos años?
-Te voy a ser sincero: yo siempre quise ser boxeador, me preparé en parte para eso y un día apareció el karting, que era algo que no tenía la menor idea de qué se trataba. Y luego por mis chicos arranqué. Y acá estoy, en donde no me arrepiento de nada, porque con solo poder decir que por mis kartódromos pasaron los pilotos que hoy están a nivel nacional e internacional me reconforta y me dice que no me equivoqué. Ayer me llamó para saludarme Facundo Chapur, el cual tiene el privilegio de ser el único argentino campeón del mundo en karting y para llegar ahí lo preparamos nosotros.
-¿Y este presente cómo los encuentra?
-Bien, trabajando. Además con nuestra categoría Kart Plus ya arrancamos: van dos fechas y el parque va en pleno crecimiento. Como te dije antes: son momentos complicados, ya pasamos por algo así y uno debe ir adaptándose a los tiempos que corren. Acá los meses más complicados son enero y febrero, cuando no hay actividad. Allí debés tomar ciertos recaudos.
-¿Por qué se eligió Zárate como plaza para el karting?
-Es una larga historia, pero te la resumo. Nosotros estábamos en Benavidez y un amigo como Falivene me decía que acá estaba este circuito de tierra y que debía reflotarlo. Y tanto hablamos que terminé viniendo con toda la obra que ya ves en este presente. Y nobleza obliga, gracias a ese otro gran amigo como lo es Pérez Compac, un señor con todas las letras, logré hacer esto dado que él me facilitó todo el dinero para este emprendimiento que, por lógica, se lo devolvimos. Pero sin él no hubiese sido posible.
-¿Hoy tenés a toda tu familia trabajando con vos?
-Sí, cumplí con lo que deseaba. Si esto es para ellos, me pone feliz tenerlos a mi lado. A mi nieta también. O sea: la familia completa. Yo hice lo mío, ahora es el tiempo de ellos. Con más de 70 años a qué puedo aspirar. Con "la Tana", mi mujer, ya cumplimos nuestros sueños. Ojalá que lo sepan disfrutar: les dejo el mejor kartódromo de Argentina.
Entre recuerdos y su familia, Tardito habla y por momentos le brilla en los ojos un tinte de emoción que también se refleja en su rostro. Y sobre el final de la charla le agradece "a la familia, amigos y a todos aquellos que siempre aparecen para saludar recordando su paso por el karting". Y agrega: "Sé que arranqué de casualidad, pero también sé que voy a terminar en este ambiente junto a los míos, dado que ya logré que se metan en esta historia. Era lo que deseaba".
Es Juan Carlos Tardito. Para muchos, un hombre polémico que va de frente; para otros, un tipo que siempre está cuando se lo necesita, alguien auténtico, que no se guarda nada, con una trayectoria abocada al mundo de los fierros y, en especial, del karting. Es, por tanto camino recorrido, como la historia viviente de esta llamada escuela del automovilismo.
JUAN CARLOS TARDITO, HISTORIA VIVIENTE DEL KARTING ARGENTINO.



