El Municipio se mantuvo firme en su ofrecimiento, mientras el Sindicato bajó sus exigencias para intentar acercar posiciones.
Sin avances en la negociación paritaria municipal, el Departamento Ejecutivo y el Sindicato de Trabajadores Municipales de Campana (STMC) volverán a verse las caras el próximo lunes en la sede gremial de avenida Ameghino.
En el encuentro del martes, el Municipio mantuvo firme su ofrecimiento inicial: un incremento semestral para marzo-septiembre del 7 por ciento, dividido en tandas acumulativas del 3 por ciento en abril, 2 por ciento en junio y otros 2 puntos en agosto.
Además, como "complemento adicional no remunerativo", propuso abonar de marzo a diciembre sumas de entre 300 y 900 pesos, según tres rangos de escala salarial diferentes. Así, trabajadores que cobran entre 15 a 19 mil pesos percibirían entre $600 y $900; los que cobren de $20 mil a $24.999 entre $500 y $700; y quienes reciban entre $25 mil y $29.999 entre $300 y $600. El objetivo es achicar la pirámide salarial y que las subas tengan mayor impacto en los empleados de menores ingresos.
Por su parte, el gremio cambió de estrategia: dejó de lado su intento de lograr un porcentaje para recuperar los 15 puntos porcentuales que, considera, perdieron los salarios de sus afiliados el año anterior, y propuso en cambio 27 por ciento de aumento para el semestre marzo-agosto en cuotas del 4,5 mensual.
Con ese monto, el gremio confía en recuperar poder adquisitivo perdido el período anterior y emparejar la escalada de precios del actual.
Según informó el Sindicato, desde el Departamento Ejecutivo rechazaron este plan, aunque no descartaron darles a los empleados aumentos a cuenta de lo que finalmente se pacte, tal como solicitó el STMC.



